Claude Staicos renunció este miércoles a su cargo como secretario de Prensa y Comunicación del Gobierno de Neuquén, después de que trascendiera un conflicto familiar por la tenencia de su hijo de 6 años que terminó con el menor pasando la noche en una escuela. La salida fue comunicada por el propio funcionario a través de sus redes sociales. En ese mensaje sostuvo que la decisión respondió a cuestiones familiares que le demandaban “el máximo tiempo y dedicación”.
Staicos agradeció al gobernador Rolando Figueroa y al equipo de gobierno por la confianza y el trabajo compartido. La renuncia se produjo en medio de la repercusión pública del episodio ocurrido el lunes, cuando el niño permaneció más de 20 horas dentro de la institución educativa. Según se informó, el padre no se presentó a retirarlo y la situación derivó en la intervención de organismos estatales.
Intervención oficial
Durante la madrugada, personal de la Policía de Neuquén llegó al establecimiento para notificar una directiva de la Defensoría del Niño, que ordenaba garantizar que el menor recibiera comida e hidratación y verificar sus condiciones de resguardo. En el exterior de la escuela se encontraba Alexandra Sabio, madre del niño, quien afirmó que las autoridades escolares y policiales no le permitían ingresar para tomar contacto con su hijo. También manifestó que llevaba un año sin verlo y acusó a su expareja de obstaculizar los encuentros.
El conflicto entre ambos tiene antecedente judicial. Según trascendió, una causa civil estableció un régimen unilateral de cuidado del niño a cargo de Staicos, mientras que Sabio había sido condenada por obstrucción del vínculo con el padre. Ese marco procesal explica por qué la disputa por la tenencia volvió a quedar bajo observación pública cuando el episodio en la escuela se conoció fuera del ámbito estrictamente familiar.
Versiones cruzadas
La situación derivó en acusaciones cruzadas entre los padres. Sabio sostuvo públicamente que Staicos había dilatado los encuentros y rechazado propuestas destinadas a recomponer el vínculo con el menor. El ahora exfuncionario, en tanto, acusó a su expareja de haber obstruido durante años el contacto del niño con él y con su familia paterna, y afirmó que existen restricciones de acercamiento vigentes contra la mujer.
Staicos también dijo haber realizado 42 denuncias por violencia y calificó a su expareja como una persona “hiperviolenta”. Ese dato fue incorporado por el propio funcionario al explicar la dimensión del conflicto, aunque no fue acompañado por precisiones en el material difundido sobre el estado procesal de esas presentaciones. El caso ya había tenido repercusiones en la actividad oficial: en octubre del año pasado había pedido licencia para dedicarse, según explicó entonces, a la revinculación con su hijo y a la recomposición del vínculo familiar.
Con la renuncia presentada y el episodio aún bajo fuerte exposición pública, el punto a seguir es la evolución de la situación judicial y familiar que rodea al niño. El antecedente inmediato es la directiva de la Defensoría del Niño y la intervención policial en la escuela, mientras que la salida de Staicos deja vacante la Secretaría de Prensa y Comunicación del Gobierno neuquino.




