La misa que el papa León XIV celebrará el 11 de noviembre en Luján ya generó un fuerte impacto en la oferta de alojamiento de la ciudad bonaerense, donde los hoteles del casco urbano están agotados y los alquileres temporarios exhiben precios de hasta 14 millones de pesos por una noche. La demanda se explica por la magnitud prevista para la visita papal, que se desarrollará en una ciudad de 95.000 habitantes y en un contexto de alta afluencia religiosa.
El intendente de Luján, Leonardo Boto, señaló que la peregrinación del año pasado reunió a dos millones de personas y sostuvo que la misa papal implicará una concentración mayor en un solo punto. Según su estimación, durante la peregrinación de 2025 hubo entre 150.000 y 180.000 personas en el núcleo de la ciudad, mientras que para la celebración del 11 de noviembre la previsión oficial es de al menos un millón de fieles, con proyecciones que llegan a dos millones.
Antecedentes y escala La ciudad, ubicada a 70 kilómetros de Buenos Aires, ya recibió a un pontífice en 1982, cuando Juan Pablo II visitó la Basílica de Nuestra Señora de Luján en el marco de la Guerra de Malvinas. Además, Jorge Bergoglio, antes de ser elegido Papa, ofició misas en ese templo. Esa trayectoria explica por qué la nueva visita papal volvió a ubicar a la ciudad en el centro de la agenda religiosa y logística del país.
Oferta formal y alquileres privados Boto afirmó que no quedan lugares disponibles en los alojamientos turísticos habituales del casco urbano, aunque sí aparecen opciones organizadas por sociedades de fomento, clubes deportivos y particulares. El municipio habilitó un área especial en su sitio web para registrar esas ofertas, con verificación del lugar y del contacto, pero sin publicar precios, que quedan sujetos al acuerdo entre oferente y demandante. En paralelo, los sitios de alquiler exhiben nombres como “Descanso León”, “Luján ciudad de la fe”, “Departamento al lado de la Basílica”, “Descanso del Peregrino” y “Habitación papal”.
Precios publicados Entre las publicaciones relevadas, una casa para tres personas a sesenta cuadras del centro cuesta 1.800.000 pesos la noche del 10 de noviembre. Otra, para cuatro personas a trece cuadras de la plaza donde se hará la misa, llega a 11 millones de pesos. También se ofrece una carpa para dos personas en un jardín, a catorce cuadras del centro, por 366.000 pesos, con acceso a un baño compartido. El nivel de precios muestra la presión extraordinaria sobre la capacidad de hospedaje en la ciudad a horas de un evento que concentrará a fieles de distintas procedencias.
Próximo paso La variable a seguir es la evolución de la demanda en los días previos al 11 de noviembre, cuando se conocerá si la organización prevista por el municipio y la oferta privada alcanzan para absorber el flujo de visitantes. Hasta entonces, la ciudad mantiene habilitado el registro de alojamientos eventuales en su sitio oficial y el mercado de alquiler temporario sigue marcando los valores de referencia.
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