Desde el Vaticano, donde se encuentra por estos días, monseñor Jorge Lozano expresó su preocupación por la sesión prevista para este miércoles en el Congreso de la Nación, en la que se debatirán cuestiones centrales vinculadas con la discapacidad. En una entrevista radial, el arzobispo de San Juan sostuvo que la Iglesia sigue con atención las iniciativas legislativas por su impacto en la salud, la educación y la inclusión de miles de personas en todo el país. Señaló además que la Conferencia Episcopal emitió declaraciones sobre el tema y que acompaña el desarrollo de esas discusiones.
Lozano remarcó que la problemática no debe limitarse a la atención sanitaria, sino que también debe abarcar el acceso a la educación, a los bienes culturales y a mejores condiciones de vida. En ese marco, planteó que hacen falta políticas públicas “adecuadamente diseñadas y respaldadas” para garantizar una inclusión efectiva. Sus dichos se produjeron en una jornada de relevancia para el debate parlamentario, en la que las decisiones legislativas pueden incidir en la asistencia y protección de este colectivo.
Corrupción y prestaciones
Uno de los ejes de su mensaje fue la necesidad de distinguir entre eventuales hechos de corrupción y la situación de las personas que dependen de prestaciones y servicios esenciales. “Si hay delito, si hay corrupción, tiene que corregirse y tiene que haber la sanción penal que corresponda a los delitos que se cometan. Pero que esto no implique generalizar conductas que no lo son”, afirmó. También advirtió que decisiones generales pueden afectar a personas en situación de especial vulnerabilidad, y agregó: “Hay gente que realmente sufre y padece una situación muy dura en el seno familiar o en el ámbito de una comunidad educativa”.
Diálogo y consensos
El arzobispo también analizó la situación social argentina y consideró que uno de los principales problemas del país es la falta de diálogo y de acuerdos para enfrentar situaciones que calificó como dramáticas. Mencionó, entre ellas, las dificultades que atraviesan las personas con discapacidad, los recursos destinados a la educación y el crecimiento de la precariedad laboral. Sobre el sistema educativo, advirtió que la falta de fondos o su desvío puede profundizar el atraso y perjudicar especialmente a los sectores más pobres y vulnerables.
En relación con el empleo, alertó sobre las consecuencias de la informalidad laboral, que impacta en los ingresos actuales y en el acceso futuro a cobertura por enfermedad, vacaciones y jubilación. “Lo que tenemos que hacer es ver cómo enfrentar la realidad y de qué manera acompañar estas situaciones”, sostuvo. Además, mencionó los indicadores sobre informalidad y pérdida de empleo formal relevados por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), al que destacó por la continuidad de sus investigaciones durante distintas gestiones de gobierno.
Juventud y apuestas
Lozano también se refirió a la reciente peregrinación a Luján, que dijo haber sorprendido por la cantidad de participantes pese a las condiciones climáticas desfavorables. Contó que el papa León XIV estaba al tanto de la convocatoria y le había preguntado por la peregrinación y por los jóvenes argentinos. Según relató, la situación de la juventud es una de las preocupaciones del Pontífice, que procura promover encuentros con jóvenes en distintos países.
Finalmente, manifestó su inquietud por el crecimiento de la adicción a los juegos de azar y señaló que el problema se extendió con nuevas formas de difusión a través de las apuestas vinculadas al fútbol. En ese contexto, mencionó el proyecto de ley que busca abordar esa cuestión y cuestionó la falta de avances en su tratamiento en el Senado de la Nación, al considerar que existen intereses económicos que obstaculizan la discusión. Con sus declaraciones, Lozano volvió a poner en primer plano la tensión entre el debate legislativo, la investigación de eventuales delitos y la obligación estatal de resguardar a los sectores más vulnerables.




