Entre enero y agosto de 2026 se patentaron 385.091 vehículos en la Argentina, según datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA). La cifra implica una baja interanual del 13,3% frente al mismo período del año anterior. En ese contexto, la principal variación del mercado no fue solo la caída de las ventas, sino la mayor participación de los autos importados.
Hoy, siete de cada diez autos comercializados en el país son de origen extranjero, es decir, cerca del 70% del mercado. La producción nacional quedó en torno del 30% de las unidades patentadas. Para encontrar una participación importada similar hay que retroceder a mayo de 2020, en plena pandemia, cuando la oferta foránea superó por última vez ese umbral.
La foto actual contrasta con lo ocurrido en 2023, cuando la escasez de divisas y las restricciones a la importación alteraron la composición habitual del mercado. Ese año, los modelos fabricados en el país dominaron las ventas y encabezaron los registros el Fiat Cronos, producido en Córdoba, y el Peugeot 208, fabricado en El Palomar, seguidos por las pick ups Toyota Hilux, Volkswagen Amarok y Ford Ranger. Más tarde, durante la gestión de Alberto Fernández, la participación local llegó a un pico cercano al 80% en septiembre de 2023 y cerró ese ciclo con cerca del 66% de unidades nacionales.
Regreso a la matriz regional Analistas del sector sostienen que la mayor presencia de vehículos importados no constituye, por sí sola, una anomalía, sino un retorno a la estructura tradicional del mercado automotor regional. En esa lógica, los modelos de mayor volumen que históricamente lideraron los rankings de ventas en la Argentina, como el Volkswagen Gol, el Fiat Palio o el Renault Sandero, provenían de Brasil. Salvo excepciones recientes como el Cronos o el 208, la industria local se especializó en vehículos medianos y, sobre todo, en pick ups con perfil exportador.
Oferta y origen En la etapa actual, Brasil volvió a consolidarse como el principal proveedor externo del mercado argentino, impulsado por modelos como el VW Polo, el Fiat Argo/Cronos regional y la gama de Toyota, que incluye Corolla, Yaris y Yaris Cross. La presencia de vehículos de origen chino amplió la oferta disponible, aunque no desplazó a las terminales tradicionales radicadas en la región. De hecho, el vehículo fabricado en China con mayor volumen de ventas en el país no corresponde a una marca de ese origen, sino a la estadounidense Ford con su SUV Territory.
El dato a seguir en los próximos meses será si la relación entre importados y producción nacional se estabiliza en este nivel o si las condiciones de financiamiento, disponibilidad de divisas y oferta de terminales vuelven a modificar la composición del mercado. En paralelo, los patentamientos acumulados seguirán funcionando como referencia para medir la recuperación o el enfriamiento de la demanda interna.




