Estados Unidos propuso poner fin al mandato del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, el organismo en el que la Argentina mantiene activo su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. El planteo fue presentado el 15 de octubre ante la Cuarta Comisión de la Asamblea General y cuestiona la utilidad del comité y el gasto que demanda su funcionamiento.
La representación estadounidense sostuvo que el organismo perdió su propósito original y criticó que continúe revisando los mismos asuntos año tras año, pese a que más de 80 antiguas colonias se incorporaron a la ONU como Estados miembros. También objetó los recursos destinados a sus actividades y a los viajes que realiza a territorios del Caribe y el Pacífico Sur.
La iniciativa tiene un efecto directo sobre la estrategia diplomática argentina. El Comité Especial de Descolonización, conocido como C-24, es uno de los principales espacios de Naciones Unidas en los que el país expone su posición sobre Malvinas y obtiene respaldo internacional para que el Reino Unido retome las negociaciones por la soberanía. En junio pasado, el comité volvió a respaldar ese llamado mediante un texto impulsado por Chile, Cuba, Nicaragua, Venezuela y Bolivia.
El alcance del planteo La propuesta estadounidense abre un interrogante para la estrategia diplomática de Javier Milei. En los últimos meses, el Presidente había encontrado señales favorables a su reclamo en declaraciones de Donald Trump, quien incluso había planteado la posibilidad de revisar la tradicional posición de neutralidad de Estados Unidos sobre la soberanía del archipiélago y se había ofrecido como eventual mediador. Sin embargo, la administración republicana ahora impulsa el cierre del organismo que cada año respalda la convocatoria a la Argentina y al Reino Unido para que reanuden las negociaciones por las islas.
La intervención estadounidense no constituye un pronunciamiento contra la soberanía argentina, pero sí pone en discusión la continuidad de uno de los ámbitos multilaterales que Buenos Aires utiliza para sostener su posición. Si el C-24 dejara de funcionar, la Argentina perdería una instancia especializada que trata la cuestión Malvinas de manera periódica y en la que cuenta con el apoyo de otros países.
Qué dijo Washington El planteo quedó registrado en el documento GA/SPD/841 de Naciones Unidas, publicado el 15 de octubre, que resume la sesión de la Cuarta Comisión de la Asamblea General. Durante su intervención, la representante estadounidense sostuvo que el Comité Especial de Descolonización “ha perdido su propósito original” y reclamó poner fin a su mandato. También dijo que más de 80 antiguas colonias ya se incorporaron a la ONU como Estados miembros y cuestionó que el organismo siga examinando los mismos textos todos los años.
La diplomática agregó que los viajes del comité a territorios del Caribe y el Pacífico Sur representan un desperdicio de tiempo y recursos. Además, recordó que Puerto Rico fue retirado en 1953 de la lista de Territorios No Autónomos, aunque el comité continúa celebrando audiencias anuales sobre ese territorio. Según la representante, los habitantes de los territorios que todavía figuran en esa lista merecen algo mejor que ser utilizados como instrumentos en campañas políticas.
El Comité Especial de Descolonización es un órgano de Naciones Unidas creado para seguir la situación de los territorios que todavía no alcanzaron un gobierno propio pleno. Se lo conoce como C-24 por la cantidad original de integrantes que tenía cuando se conformó. Su tarea consiste en examinar los casos pendientes de descolonización, escuchar a representantes de los territorios y de los Estados involucrados y promover que se avance hacia una solución conforme a los principios establecidos por la ONU.
Actualmente, el comité supervisa 17 Territorios No Autónomos, entre ellos las Islas Malvinas, Gibraltar, el Sáhara Occidental y Puerto Rico. La categoría de Territorio No Autónomo identifica a territorios cuyos pueblos, según el sistema de la ONU, todavía no alcanzaron el autogobierno pleno. En el caso de Malvinas, la disputa entre la Argentina y el Reino Unido se mantiene abierta y el reclamo argentino sostiene que debe resolverse mediante negociaciones entre ambos países.




