La industria del calzado atraviesa una caída de ventas que, según Leonardo Hammoud, titular de Nazaria Zapatos, compromete la continuidad de las fábricas. En una entrevista con Radio Mil20, el empresario sostuvo que el sector vive “el peor momento de la historia” y advirtió que “no vamos a resistir hasta el año que viene”. La situación importa por su impacto sobre el empleo, la cadena de proveedores y la capacidad de sostener la producción local frente al avance de importaciones y compras por plataformas digitales.
Una actividad bajo presión
Hammoud señaló que Nazaria fabrica calzado femenino desde hace 25 años y que atravesó distintas crisis económicas, pero afirmó que la actual se distingue por la magnitud de la retracción del consumo. “Esta vez es peor porque la falta de consumo es tan grande que nunca se vio tanta recesión, tanta poca venta”, dijo. El empresario ubicó en esa caída de la demanda el principal factor de tensión para las empresas del rubro. A eso sumó el ingreso de productos importados y las compras a través de plataformas digitales, que describió como competencia directa para la producción nacional.
Reducción de la planta
El empresario recordó que en 2018 la firma llegó a tener 108 empleados y zapaterías propias, aunque luego terminó fundiéndose. Actualmente, según explicó, la empresa opera con apenas 10 trabajadores, incluido él mismo, tras un proceso de reducción al mínimo para intentar seguir fabricando. “Estamos, es constante hasta que, bueno, no sé, hasta que dejemos de fabricar, porque sinceramente no tenemos ventas”, afirmó. La evolución que describió muestra el deterioro de la estructura empresarial y el margen cada vez más estrecho para sostener puestos de trabajo.
Arrastre sobre la cadena comercial
Hammoud también sostuvo que la crisis golpea a comerciantes y proveedores, con deudas acumuladas y cheques rechazados por la imposibilidad de pagar. “Los comerciantes al no vender no nos pueden pagar”, señaló, y agregó que existe “mucha plata que no se puede cobrar porque los comerciantes están quebrados también”. Además, dijo que la firma enfrenta dificultades para afrontar cargas sociales, servicios y otras obligaciones básicas. “No puedo pagar las cargas sociales, no puedo pagar nada. No puedo pagar la luz. Estamos en una situación caótica”, expresó durante la entrevista.
Reclamo de medidas oficiales
En su diagnóstico, el empresario apuntó contra el Gobierno nacional y afirmó: “Sentimos que el gobierno nos odia, nos quiere hacer desaparecer”. También mencionó una reunión reciente de fabricantes de calzado en Loma del Mirador, en La Matanza, donde realizaron una protesta para reclamar medidas de sostén para las fábricas. Según sostuvo, “el gremio, sinceramente, está quebrado 100%” y “no quedan fábricas”. En ese marco, pidió una regulación más estricta sobre productos que ingresan por plataformas de comercio electrónico y citó como referencia las restricciones aplicadas en Francia sobre la denominada “moda ultra rápida”.
Perspectiva del sector
Hammoud dijo que el problema excede a las empresas y alcanza a toda la cadena vinculada al calzado, desde el cuero y la suela hasta cartón, adhesivos, cierres y telas. También afirmó que en Buenos Aires “cierra una fábrica cada una hora, más o menos”, aunque esa cifra fue presentada como una estimación del propio entrevistado. Consultado sobre el futuro de su empresa, aseguró que seguirá mientras pueda, pero reiteró que el sector no ve señales de recuperación inmediata. “Nadie hasta ahora. Sinceramente nadie”, respondió al ser consultado por reuniones con funcionarios o legisladores, y cerró con una demanda concreta: “Lo único que nos queda es que nos escuchen”.




