El expresidente Eduardo Duhalde, titular del Movimiento Productivo Argentino, afirmó que recorre provincias para convertir esa organización en un partido político y sostuvo que su propuesta busca priorizar la producción, la unión nacional y la lucha contra la corrupción. En una entrevista con Cadena 3 Rosario, dijo que está en Córdoba y que intenta construir una alternativa que exceda las divisiones tradicionales. También vinculó ese objetivo con la experiencia que impulsó en 2001 junto al expresidente Raúl Alfonsín, en el marco de la crisis económica de entonces.
“Estoy recorriendo el país, ahora estoy en Córdoba, armando el Movimiento Productivo Argentino como partido político”, señaló Duhalde. Según recordó, aquella iniciativa nació como apoyo al presidente de ese momento y no como estructura partidaria. El exmandatario dijo que, en aquel contexto, ambos consideraban agotado el modelo de convertibilidad y que la salida debía apoyarse en la producción. Ahora, más de dos décadas después, busca retomar esa idea con una herramienta electoral propia.
Proyecto político y diagnóstico
A sus 84 años, el exjefe de Estado afirmó que decidió volver a recorrer el país porque todavía cree que puede hacer un aporte. Dijo que está “jugando tiempo de descuento”, pero que quiere ayudar en la unión de los argentinos, en la paz y en la empatía con los sectores marginados. También sostuvo que los sentimientos justicialistas y radicales deberían expresarse en una fuerza distinta a los nombres actuales de los partidos. “La gente ya no quiere votar partidos”, afirmó, al atribuir ese cambio a los errores acumulados por la dirigencia política.
En ese marco, Duhalde dijo que valoró la experiencia observada durante su visita a Santa Fe, aunque aclaró que su recorrida recién comienza y que no pretende formular comparaciones definitivas entre administraciones. Explicó que su intención es dialogar con gobernadores y dirigentes para analizar distintas experiencias de gestión productiva. También marcó distancia con el gobierno de Javier Milei y dijo que su mirada está “en las antípodas” del enfoque presidencial. Frente a la confrontación, propuso “la fe, la esperanza, la empatía y la unión”.
Corrupción y Congreso
El exmandatario ubicó a la corrupción como uno de los principales obstáculos para el desarrollo argentino y dijo que trabaja en una propuesta vinculada con el uso de herramientas tecnológicas para combatir lo que definió como una “corrupción estructural”. Aseguró que mantiene contactos con especialistas y que buscará avanzar en esa iniciativa durante su estadía en Córdoba. “Si no eliminamos la corrupción en Argentina no hay salida, con cualquier presidente, de cualquier partido no hay salida”, sostuvo.
También cuestionó el funcionamiento del Congreso y expresó sospechas sobre acuerdos parlamentarios del oficialismo. “Me parece que hay compra de votos”, dijo, y agregó: “Hay personas que cambian y después su provincia tienen ventajas económicas”. Al mismo tiempo, aclaró que esa acusación “no está probada”, por lo que la presentó como una sospecha y no como un hecho comprobado. En esa línea, defendió la permanencia de las PASO —las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias— y rechazó su eliminación al sostener que no se debe elegir candidatos “a dedo”.
Trump, Malvinas y Brasil
Durante la entrevista, Duhalde también se refirió a la cuestión Malvinas y cuestionó el reciente posicionamiento del Gobierno nacional, al que atribuyó un componente electoral. Luego amplió sus críticas al alineamiento del presidente Milei con Estados Unidos y lanzó duras expresiones contra Donald Trump. “El presidente de Estados Unidos es un asesino serial”, afirmó, al referirse a una operación en la que dijo que murieron “doscientos y pico de personas” en embarcaciones pequeñas. También sostuvo que la medida se vinculó con el petróleo y agregó: “Yo espero que el señor de arriba se lo lleve pronto porque realmente estamos frente a una persona que puede producir una hecatombe en el país”.
Finalmente, el expresidente manifestó su respaldo al mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien dijo conocer desde hace años y haber visitado cuando estuvo preso. Sobre las elecciones brasileñas, expresó su deseo de que gane Lula, aunque admitió que el resultado es incierto. En relación con el escenario electoral argentino de 2027, evitó mencionar candidatos y volvió a insistir en que el Movimiento Productivo Argentino podría transformarse en una nueva alternativa electoral. “El día que haya elecciones va a haber una boleta que diga Movimiento Productivo para poder votarlo”, sostuvo.




