En el marco del Plan Bandera, el Ministerio de Seguridad Nacional informó que el Departamento Federal de Investigaciones de la Policía Federal Argentina desarticuló una célula de Los Picudos en la ciudad de Rosario. Según la comunicación oficial, el grupo estaba vinculado con extorsiones, amenazas en establecimientos educativos y maniobras para exigir mejores condiciones o traslados de internos de alta peligrosidad. La intervención quedó a cargo de la División Antidrogas Rosario, por orden de la Fiscalía Especializada en Microtráfico del Ministerio Público de la Acusación, conducida por la Dra. Alejandra Raigal.
La pesquisa se inició en julio de este año a partir de una serie de intimidaciones y tuvo como objetivo desmantelar distintos centros de venta de drogas en los barrios Las Flores y Tablada. De acuerdo con el parte oficial, los efectivos realizaron tareas de inteligencia y de campo que permitieron identificar a un grupo de personas que integraría una facción de la estructura criminal. La investigación también ubicó a un líder detenido en la Unidad Penitenciaria Provincial N° 11 de Piñero, donde cumple una pena de trece años de prisión por homicidio.
Allanamientos simultáneos Los investigadores localizaron cuatro inmuebles sobre la calle Ayacucho y, por disposición de la judicatura actuante, se realizaron allanamientos simultáneos. En esos procedimientos fueron detenidos dos hombres y dos mujeres, todos mayores de edad y de nacionalidad argentina, acusados de integrar la banda y de cumplir órdenes del jefe preso. La comunicación oficial no precisó otras imputaciones ni la situación procesal de cada uno más allá de su puesta a disposición del magistrado interventor.
Secuestros En los operativos se secuestraron dosis de clorhidrato de cocaína, dos pistolas calibre .9 milímetros, 218 municiones y dos cargadores del mismo calibre, además de 19 municiones calibre .40 y 14 de calibre .39 SP.. También fueron incautadas una motocicleta, dos teléfonos celulares, una notebook, dos balanzas de precisión, un pasamontaña y dinero en efectivo en billetes de baja denominación. El material quedó junto con los detenidos a disposición del magistrado interviniente.
Según la versión oficial, la organización utilizaba carteles y municiones en instituciones, establecimientos y escuelas de Rosario para amedrentar y reclamar privilegios para internos alojados en Piñero. Entre las advertencias atribuidas al grupo figuró la frase: “Vamos a matar gente inocente en zona norte y zona sur”. La evolución judicial de la causa dependerá de las actuaciones procesales de rigor y de las decisiones que adopte el tribunal interviniente sobre los elementos secuestrados y las personas detenidas.




