Cerca de 1.000 vecinos de Catriel, en la provincia de Río Negro, y de localidades aledañas cortaron la Ruta Nacional 151 para exigir mejoras en el estado del asfalto y medidas frente a los siniestros viales reiterados en ese corredor. La protesta se produjo después del accidente del domingo en el que murió Luana Gallardo, una adolescente de 15 años e hija de una sanjuanina. El hecho volvió a exponer la situación de una traza sobre la que los habitantes vienen reclamando intervenciones de seguridad vial.
Como consecuencia del siniestro, la madre de la adolescente, Natalí Leiria, y otra de sus hijas, de 13 años, permanecen internadas. La protesta se organizó en ese contexto y fue planteada como un reclamo por obras urgentes en la ruta, cuya condición viene siendo señalada por los vecinos como un factor de riesgo. La referencia recurrente a “la ruta de la muerte” sintetiza la preocupación local por la cantidad de accidentes registrados en el corredor.
Reclamo por infraestructura
Durante la manifestación, los vecinos pidieron respuestas y obras que permitan mejorar las condiciones de circulación y prevenir nuevas tragedias. El planteo se concentró en la necesidad de intervención sobre la traza, utilizada diariamente por residentes y conductores de la zona. La demanda no se limitó al estado del pavimento, sino también a medidas que reduzcan la exposición a nuevos siniestros.
Plazo anunciado
Desde el municipio indicaron que está prevista una mejora general del camino para noviembre. Ese anuncio quedó en el centro de la discusión pública después de la muerte de la adolescente, porque la demanda de los vecinos apunta a una respuesta más inmediata. En ese marco, la protesta buscó visibilizar la urgencia de una obra en una ruta cuya seguridad sigue en debate.
La manifestación se desarrolló sin incidentes ni personas detenidas. Con el reclamo todavía activo, la variable a seguir es si la mejora anunciada para noviembre se concreta y si incluye medidas capaces de reducir la siniestralidad en la Ruta Nacional 151.




