Un grupo de chicos con autismo fue asaltado el martes por la tarde cuando volvía del colegio en González Catán, en un hecho que quedó registrado por una cámara de seguridad. Según la secuencia difundida, dos motochorros los interceptaron, los amenazaron con un arma y les robaron celulares y billeteras. La agresión ocurrió en las inmediaciones del Centro de Formación Integral (CFI) Santa Inés, una institución de educación especial y formación laboral para jóvenes con discapacidad perteneciente a la Obra del Padre Mario.
De acuerdo con las imágenes y el relato reconstruido a partir del episodio, los adolescentes caminaban y jugaban con una pelota cuando aparecieron dos delincuentes en moto. El acompañante se bajó armado, tomó del brazo a uno de los chicos y comenzó a revisarlo. El joven se asustó, se tiró al piso y recibió un culatazo con el arma, tras lo cual le sustrajeron la billetera. Luego, el mismo agresor se acercó a otros dos jóvenes y les quitó lo que llevaban en los bolsillos del guardapolvo.
Antes de escapar, los ladrones dispararon al aire para intimidar a las víctimas, que intentaron resistirse al robo. Uno de los adolescentes terminó con una herida en la cabeza y, mientras era auxiliado por vecinos, preguntó: “¿Me voy a morir?”. La frase quedó registrada en el material audiovisual y da cuenta del estado de shock que atravesaron los chicos después del ataque.
El hecho ocurrió ayer, según la cronología informada en la cobertura original, y al cierre de esta nota los delincuentes no habían sido detenidos. Vecinos de la zona dijeron al medio local Cuenta Kilómetros que ya los habían visto rondar por el lugar. Esa referencia no implica una identificación judicial de los autores ni modifica su situación procesal, que seguía sin novedades públicas al momento de la publicación.
El episodio vuelve a poner en foco la exposición de adolescentes con discapacidad a robos violentos en el espacio público y la necesidad de medidas de prevención en áreas cercanas a instituciones educativas especializadas. En este caso, el dato verificable inmediato es que el asalto quedó filmado y que, hasta el cierre de la información disponible, no había detenidos. La evolución de la causa dependerá de las actuaciones policiales y judiciales que eventualmente se inicien a partir de la denuncia y del material fílmico.



