A 18 años de la desaparición de Sofía Herrera en un camping de Río Grande, su madre, María Elena Delgado, difundió una carta en la que cuestionó al Poder Judicial de Tierra del Fuego por el rumbo de la causa. La niña fue vista por última vez el 28 de septiembre de 2008, cuando estaba con sus padres y amigos en el camping John Goodall, sobre el kilómetro 2.893 de la Ruta Nacional 3. Desde entonces, la investigación no logró establecer su paradero.
En el texto publicado en redes sociales, Delgado sostuvo que la causa permanece en “total abandono” y afirmó que en los últimos años nadie la contactó desde el Poder Judicial. También señaló que es ella quien insiste para seguir el expediente y vinculó la continuidad del reclamo con la persistencia de la familia y de los medios de comunicación que siguen el caso. La carta fue difundida en una fecha clave para la familia, al cumplirse otro aniversario de la desaparición.

La línea de investigación sigue centrada, entre otras hipótesis, en José Dagoberto Díaz Águila, identificado como ciudadano chileno con DNI argentino. Su nombre quedó incorporado al expediente a partir de distintos elementos reunidos por la Justicia de Tierra del Fuego. En septiembre de 2020, el Juzgado de Instrucción N.º 1 del Distrito Judicial Norte pidió ampliar su búsqueda a nivel internacional y se emitió una Notificación Roja de Interpol, que busca facilitar la localización de una persona en distintos países.
Entre los elementos citados en la causa figura el testimonio de un suboficial de la Policía que participó en los primeros rastrillajes. Según declaró, durante ese operativo habría tenido contacto con Díaz Águila, quien le habría dicho que sabía dónde estaba Sofía. También se incorporó el relato de un niño de seis años que estaba en el camping el día de la desaparición, cuya descripción permitió confeccionar un identikit y que luego, ya adulto, ratificó su testimonio ante la Justicia.
La medida internacional generó en las últimas horas una controversia sobre su vigencia, luego de que la familia Herrera recibiera información sobre una posible baja del alerta y Missing Children informara que el pedido no habría sido renovado. Sin embargo, el Juzgado de Instrucción N.º 1 del Distrito Judicial Norte aclaró que la notificación continúa vigente de manera ininterrumpida. El tribunal señaló que Interpol Argentina mantiene comunicación con la sede judicial y que la organización maneja distintos niveles de acceso a sus notificaciones, por lo que la ausencia de datos en registros públicos no implica su caducidad.
El juzgado también indicó que el representante legal de la familia Herrera y el Ministerio Público Fiscal conocen el estado de la medida internacional. Además, cuestionó la información difundida por Missing Children al remarcar que la organización no integra el expediente ni accede a datos reservados de la investigación. La causa, según el tribunal, sigue abierta y el juzgado continúa analizando las hipótesis que surgen del expediente. El próximo dato relevante a seguir es el estado de la búsqueda internacional de Díaz Águila y las medidas que continúe ordenando la Justicia fueguina.




