Son artistas callejeros que en los últimos tiempos adoptaron la modalidad de subirse a un colectivo, pedir permiso e interpretar un par de temas musicales. La retribución es el aplauso y lo que le puedan dar a la gorra.
Muchas veces, los adormilados pasajeros de las líneas de corta distancia se encuentran con una sorpresa. Es que por un momento dejan sus problemas y tienen algo diferente en el viaje. Se trata de artistas callejeros que suben al colectivo y logran mejorar la condición del viaje y despertar sonrisas en cada uno de los sanjuaninos.

Es el caso de Noelia Villarroel y Gloria Casta, que llegan con un bombo y una guitarra y en un breve show móvil muestran su arte a los pasajeros. Luego de esto, se las ve caminar de parada en parada, esperando que choferes con buena onda les permitan seguir haciendo su trabajo. Lo cierto es que una sanjuanina y una porteña, en este caso forman parte de este circuito de expresión del arte urbano.

Noelia Villaroel cuenta que “siempre nos juntábamos a hacer música y un día estábamos con ganas de trabajar en algo distinto y nos juntamos para hacer esto”. La joven cuenta que en su momento hizo un taller de percusión en el Amadeo Contegrant, “donde nos prestaban los bombos y ahí aprendí”. Además hizo un taller de canto con Melody Leiva.

Por su parte, Gloria Casta, afirma que “me vine a probar suerte a San Juan, porque en Buenos Aires ya no se podía más y necesitaba estar en un lugar tranquilo”. Contó que es hija de sanjuaninos por lo que tomó la decisión de venir a la provincia. “Desde que estoy aquí estoy inmersa en arte, pintura, música, estuve en el coro vocacional, en el coro de la opera, pero ahora quiero hacer algo más desestructurado”. Agrega que “yo trabajo de esto y vivo del arte”.

Sobre la incursión en los colectivos contó que “yo empecé a hacer percusión, acompañando a alguien más. No me animaba a tocar sola la guitarra, porque me parecía que me iba a equivocar, hasta que un día le dije a Noelia que teníamos que subirnos al colectivo y vencer ese miedo. Ahora andamos sin miedo por la vida”.

Las chicas cuentan que “la mayoría de los artistas callejeros tenemos un inconveniente, ya que no nos dan un espacio. Lo que pedimos es que nos dejen subir a los colectivos. Los choferes muchas veces nos dejan subir pero la empresa nos niega la posibilidad. Los choferes lo hacen de onda, pero si los enganchan los suspenden o retan”. Es por ello que piden que “de alguna manera, oficialmente se nos tenga en cuenta y que estemos contemplados para poder estar tranquilos”.

Gloria sobre el tema manifiesta que “la gente también nos quiere en los colectivos, quiere que nos subamos porque le alegramos el día. La gente tiene muchos problemas y hacen falta más artistas callejeros que alegren a la gente”.

Por último, Noelia cuenta que dentro del repertorio “nosotras hacemos folklore, nacional y latinoamericano, un poco cumbia, murga uruguaya y algo de rock, pero mucho no se puede hacer con el bombo”, detalla.