Buscan al femicida, que intentó desviar la investigación con la complicidad de su padrastro.

Una adolescente de 16 años recibió un tiro en la cabeza en su casa de José León Suárez y murió después de agonizar durante un día. Su novio estaba con ella cuando fue baleada y en un principio acusó a su hermanastro, de 10 años, de haberle disparado accidentalmente mientras limpiaba el arma. Su versión no se sostuvo y ahora lo buscan por el femicidio.
La declaración de los testigos, vecinos y las contradicciones del chico volvieron las sospechas en contra de la pareja de Natalia Sabán, un joven de 20 años que se encuentra prófugo.
También desapareció el padrastro del sospechoso. El hombre, para los investigadores, fue quien aportó el arma de fuego y también quien tuvo la idea de incriminar a su propio hijo sabiendo que sería inimputable por su edad.
De acuerdo a la reconstrucción, la víctima y el acusado tuvieron una discusión en una casa ubicada sobre la calle Ingeniero Huergo al 9800, entre Villalba y Junín. Tras cometer el crimen, el joven, que tiene antecedentes, se fugó junto a su padrastro y hasta el momento no pudieron ubicarlos. La causa fue caratulada como “homicidio” y quedó a cargo del departamento judicial de San Martín.