María Rosa Pedernera, hija del mártir Wenceslao estará en Caucete

PRESENCIA DE FE

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La hija del mártir Wenceslao Pedernera asistirá a la novena a Cristo Rey el lunes a las 21 hs en Caucete.

María Rosa Pedernera, hija del mártir Wenceslao Pedernera, estará en la novena a Cristo Rey este lunes a las 21 hs en Caucete.

Wenceslao nació el 28 de setiembre de 1936 en Los Jagüeles, La Calera, provincia de San Luis. Fue un obrero golondrina en los viñedos de Mendoza, donde se casó en 1962 con Martha Ramona Cornejo.

En 1968, fue nombrado en la coordinación del Movimiento Rural de la Acción Católica Argentina para la Región Cuyo. En 1973, continuando con su trabajo en las viñas, conoce a Rafael Sifre y Carlos Di Marco. Ellos participaban de la Acción Católica a nivel nacional y son conocidos de monseñor Enrique Angelelli, ya obispo de La Rioja.

Un año más tarde, la familia de Wenceslao se muda cerca de de la parroquia Nuestra Señora de la Candelaria de Sañogasta, donde era párroco el padre Andrés Seriec. Wenceslao continuó su trabajo con el Movimiento Rural de Acción Católica de la diócesis. Es allí donde comienza a recibir amenazas.

Una noche esperaban al padre Andrés a cenar, pero no llegó. Siendo la madrugada del 25 de julio de 1976, golpearon la puerta de su casa, Wenceslao abrió y cuatro hombres encapuchados descargaron sus armas en él, frente a su esposa e hijas.

El fray Antonio Puigjane, le administró los últimos sacramentos y relató que Wenceslao solo tuvo palabras de perdón a sus atacantes invitando a su familia también a no tener rencor. Murió ese mismo día.

Enrique Angelelli, Carlos Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera defendieron con su vida el Evangelio y los derechos de los más pobres.

Fue en junio del 2011 cuando la Iglesia diocesana inició el proceso formal de investigación para definir la eventual beatificación de los sacerdotes y de Wenceslao, todos asesinados en 1976.

Pedernera fue asesinado en su propia casa, en Sañogasta, departamento Chilecito en la madrugada del 25 de julio de 1976. Una semana antes habían sido asesinados, en la ciudad de Chamical los padres Longueville y Murias; y el 4 de agosto siguiente fue asesinado el obispo de La Rioja, Enrique Angelelli.