Macri y Fernández compartieron una histórica misa en Luján

A DOS DÍAS DEL CAMBIO DE GOBIERNO

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Ante el presidente saliente y el electo, el arzobispo de Scheinig, llamó a construir desde el diálogo, dejar atrás las divisiones y priorizar a los pobres del país.

Aplausos, insultos, mensajes de apoyo y abucheos se mezclaron en la multitudinaria misa de Luján que concitó al presidente, Mauricio Macri, y al mandatario electo, Alberto Fernández, a dos días del cambio de gobierno.
Aunque llegaron por separado, los dirigentes caminaron juntos hacia la primera fila montada de cara al escenario en el que el arzobispo de Mercedes-Luján, Jorge Eduardo Scheinig, llamó a construir desde el diálogo, dejar atrás las divisiones y priorizar a los pobres del país.
El arzobispo de Mercedes- Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, pidió “no caer en la tentación de querer destruir al otro”, al pronunciar su homilía en la Basílica de Luján frente al presidente saliente, Mauricio Macri, y el mandatario electo, Alberto Fernández.
“Debemos hacer todo lo posible y resistir por no caer en la tentación de querer destruir al otro”, manifestó Scheinig en el marco del Día de la Inmaculada Concepción de María.
A dos días del inicio del cambio de Gobierno, Macri y Fernández participaron en primera fila de una misa “por la unidad y la paz” en la Basílica de Luján, de la que no participó la vicepresidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner.
En ese marco, Scheinig pidió “volver a dialogar” y construir políticas que “trasciendan los gobiernos”, y consideró que “necesitamos promover una cultura del encuentro” y “volver a dialogar todas las veces que sea necesario”. Mientras Scheinig pedía dejar de reducir a los pobres “a un hecho sociológico o macroeconómico”, Macri y Fernández conversaron varias veces en voz baja.
El diálogo se extendió en varias ocasiones a la primera dama saliente, Juliana Awada, quién se fundió en un cálido abrazo con el presidente electo al terminar la misa.
El líder del Frente de Todos y el mandatario saliente estuvieron acompañados por numerosos dirigentes de máxima cercanía. Asistieron los futuros ministros Daniel Arroyo (Desarrollo Social), Felipe Solá (Relaciones Exteriores), Santiago Cafiero (jefe de Gabinete), Marcela Losardo (Justicia y Derechos Humanos), Gabriel Katopodis (Obras Públicas) y Nicolás Trotta (Educación), entre otros.
Por el lado de Macri, asistieron Marcos Peña y todo el equipo de ministros, además de varios secretarios y senadores. Estaba previsto que concurrieran Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, pero finalmente no asistieron a la misa.
Alberto Fernández llegó con un amplio equipo compuesto por más de una decena de futuros ministros, como Santiago Cafiero, Felipe Solá, Daniel Arroyo y Gustavo Beliz.
Bajo un calor abrumador, el presidente electo siguió atentamente las oraciones del arzobispo, entre las que había numerosas citas al papa Francisco, y hasta se lo vio alegremente cantando “Osana”, al lado de Macri, quién permanecía en silencio.
Lo más destacado del evento fue la muestra de diálogo entre los dirigentes, momento que se repitió en varias ocasiones para que las cámaras lo tomen.
Finalizada la misa, ambos abandonaron rápidamente el lugar a través del complejo museografico provincial.
El presidente electo Alberto Fernández afirmó que “el secreto es respetarnos, no pensar igual”, al finalizar la misa por la “paz y la unidad” en la Basílica de Luján.
“Fue una misa muy emotiva y muy linda. Es una aprendizaje para todos los argentinos, llegó la hora de estar juntos para siempre. Debemos respetarnos, el secreto es respetarnos, no pensar igual”, enfatizó Fernández al retirarse de la celebración religiosa junto a su pareja, Fabiola Yañez. En declaraciones a la prensa, el futuro jefe de Estado resaltó que la Iglesia ha hecho “un enorme esfuerzo para unir a los argentinos”.