El rubro sigue siendo el de mayores aumentos y en los últimos doce meses alcanza subas en Cuyo del 70,1% superiores en un 10 % a la inflación minorista promedio, que trepó al 56,8 %.

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) publicó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes de abril, que alcanzó un aumento del 3,4 %. Con los datos informados, en los últimos doce meses la suba del costo de vida acumula un incremento récord del 56,8 % en la región de Cuyo.
El hecho de que el porcentaje haya sido menor al mes de marzo (4,7%) habilitó a Guido Sandleris -presidente del Banco Central- a brindar una escueta conferencia de prensa en la que declaró que “la inflación ha retomado un sendero descendente, pero sigue siendo alta”.
Sandleris admitió que “estos niveles de inflación causan un gran daño, especialmente a los más humildes.
Pero a pesar de estas expresiones de “deseo” de Sandleris, la aplicación de medidas monetarias contractivas con tasas por encima del 70 %, que incentivan la especulación financiera, sólo lograron aumentar la inestabilidad cambiaria y profundizar la recesión de la economía.
Sumando el efecto de los tarifazos y de un plan de ajuste digitado por el FMI, el resultado de las medidas macristas respecto a contener la inflación y planchar el dólar han sido un fracaso.
La desaceleración del nivel de precios registrado en abril se explica por una menor suba en los ítems de Alimentos y Bebidas no alcohólicas (2,5 % frente al 6 % registrado en marzo).
Los rubros que más aumentaron fueron Prendas de vestir y calzado, Equipamiento y mantenimiento del hogar y Transporte.
Otras subas se registraron en los rubros como Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (2,9 %); Salud y Comunicación (3,5 %); Recreación y cultura (3,2 %); y Restaurantes y hoteles (4,1 %).
Inflación alimentaria
La caída permanente del poder de compra del salario -que en 2018 fue, en promedio, de un 12 %-, aumenta el malestar sobre los trabajadores que cada vez hacen más sacrificios para llegar a fin de mes.
Una encuesta reciente mostró que el 96 % de los hogares ajustaron sus consumos, están preocupados por la situación laboral y sus expectativas sobre la economía han empeorado.
En este marco, en un intento por recomponer el consumo, las ofertas del Hot Sale incluyeron rebajas sobre alimentos en supermercados. La alimentación en los hogares es, claramente, uno de los rubros donde pesa el ajuste.
A pesar la desaceleración confirmada por el IPC de abril, el rubro de Alimentos y Bebidos no alcohólicas acumula una alarmante suba del 66 % en los precios minoristas en los últimos doce meses.
Los sectores empobrecidos que destinan la totalidad de sus escasos ingresos a la compra de alimentos y servicios básicos son los más afectados por la altísima inflación alimentaria.
En abril los alimentos continuaron presentando subas por encima de la inflación promedio medida por el IPC. Dentro de los productos con mayores subas respecto al mes anterior se encuentran los quesos (con un estrepitoso 15,5 %), la manteca (9,8 %), las salchichas tipo viena (8,1 %) y los fideos guiseros (7,1 %).
Otros alimentos, como el dulce de leche y la leche fresca entera en sachet (que es elemental para la alimentación de los niños) escalaron un 6,8 % y 6,6 %, respectivamente.
Un reciente informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica (UCA) señala que, en el último año, 600 mil niños y niñas entraron en la pobreza.
La UCA, además, advirtió que hubo un importante aumento del déficit alimentario, del desempleo, del hacinamiento y de la imposibilidad creciente de amplios sectores de la población a acceder a medicamentos esenciales para su salud y a la educación.
Estos golpes constantes sobre el nivel de vida de la población trabajadora son inseparables de las políticas que lleva adelante Macri.