Dos jóvenes fueron detenidos por la Policía en Santa Lucía. Estuvieron 9 días detenidos. En el fuero de Flagrancia fueron absueltos pues no habían cometido ningún delito.

El juez Ricardo Grossi Graffigna absolvió a dos hermanos luego de que fueran detenidos por la Policía e investigados por un robo simple, que no cometieron. Tras el fallo dictado en el Sistema Especial de Flagrancia, Alex Alejandro Montaña (20) y Cristian Cayetano Montaña (19) obtuvieron inmediatamente la libertad tras permanecer 9 días encerrados.

El pasado 7 de noviembre, a eso las 20.20, los hermanos Montaña fueron apresados por un efectivo de la Motorizada Nº6 supuestamente por la falta de documentación de la moto que conducía Alex Montaña en calle Necochea, Santa Lucía. A raíz de ese hecho, los dos jóvenes fueron trasladados a la Seccional Quinta. Enterada la madre de lo sucedido, fue a averiguar qué había pasado con sus hijos y le habrían dicho que se trataba de una contravención y que en un rato los jóvenes se iban a retirar.

A eso de las 2 de la madrugada, la Policía le avisó a la mujer que debía presentarse en la comisaría nuevamente porque sus hijos habían sido acusados del arrebato de un celular.
“Desde ese momento, vivimos una pesadilla durante 9 días que duró todo esto. La fiscal de Flagrancia, Dra. Virgina Branca y el ayudante fiscal Dr. Mariano Carrera los querían condenar por un algo que no habían hecho. Los querían culpar de un delito que no cometieron. Mis hijos, a mí no me mentían, porque ellos venían de hacer una changa. Venían de la villa Morrone, Chimbas y los detuvieron en calle Necochea”, comentó la madre de los chicos.

“Fue gracias a los abogados José Luis Guidet Montilla y Alejandro Oliver Montilla, que mis hijos hoy en día pueden gozar de su libertad y no fueron condenados. Ellos hicieron Justicia porque la fiscal y su ayudante cometieron el error y encima querían culparlos de algo que no habían hecho” destacó la mujer. El supuesto robo del celular había ocurrido en el barrio Kennedy, en Santa Lucía y la damnificada fue una mujer de apellido Carrizo.

“Lo raro es que los detuvieron por falta de documentación y curiosamente los pasaron a Flagrancia. Cuando informaron del robo del celular mis hijos ya estaban en la comisaría. Espero que hagan bien las cosas y que esto no le pase a nadie más”, finalizó.

Las cámaras del CISEM sirvieron para establecer la verdad y derribar la postura que sostenía la Fiscalía.