Con un pie en libertad luego de que el juez Claudio Bonadío firmara sus excarcelaciones, Cristóbal López y Fabián De Sousa se pondrán al frente del operativo rescate de parte del grupo Indalo.

El objetivo es recuperar las finanzas y el peso que alcanzaron los medios periodísticos, la proveedora de servicios petroleros Oil M&S y la constructora CPC en el conjunto de empresas que supieron formar el conglomerado creado por ambos hombres de negocios en el 2001. En realidad, ya tienen definido continuar con el proceso que iniciaron dos de sus ejecutivos más cercanos y de mayor confianza, como son Ignacio Vivas y Carlos Infante, quienes vinieron liderando las operaciones, en especial de las empresas periodísticas, durante el tiempo que López y De Sousa pasaron en prisión. Vivas e Infante conformaron una dupla monolítica que hasta ahora vino encabezando la estrategia administrativa y operativa de los radios y el canal de noticias todavía propiedad de Indalo, como son la AM 710, las FM Vale, Mega y POP, C5N y también el diario Ámbito Financiero. En el caso de las empresas periodísticas, la estrategia estaría centrada en reducir el nivel de endeudamiento y en achicar la cantidad de activos bajo control con la posible venta de algunas de las radios.

Si bien se encuentran bajo el paraguas legal del concurso preventivo de acreedores, este grupo de medios logró sobrevivir a la debacle financiera que sufrió Indalo tras las denuncias por supuesta evasión impositiva que habrían cometido sus dueños por una suma superior a los $8.000 millones.

La causa, tramitada por el juez Javier Cosentino, provocó un fuerte impacto en los cimientos de Indalo, en especial luego de la quiebra de la petrolera Oil Combustibles y su desguace con el reparto de sus estaciones de servicio y su refinería entre otros players del negocio de los hidrocarburos del país.