Una joven difundió en redes sociales una denuncia por una agresión ocurrida durante la madrugada en un boliche de San Juan y apuntó al influencer sanjuanino Santiago Fernández, conocido públicamente como “El Niño Marta”. Según su relato, el episodio se produjo dentro del local y luego continuó fuera del establecimiento. Hasta el momento, no trascendieron detalles sobre una eventual presentación judicial ni una respuesta del señalado.
Versión de la denunciante
De acuerdo con lo publicado por la joven, primero hubo una discusión con Fernández que derivó en empujones. Más tarde, siempre según su testimonio, cuando estaba bailando fue abordada por el influencer y otras personas que lo acompañaban. La denunciante sostuvo que el grupo la rodeó, le tiró del pelo y que uno de los involucrados le arrojó una botella de Smirnoff en el rostro.
La joven afirmó que el golpe le provocó una herida y un sangrado importante. También dijo que reaccionó golpeando al influencer hasta que intervino personal de seguridad del boliche para separar a los involucrados. En su descargo, agregó que ya había recibido amenazas con anterioridad, dato que expuso como uno de los motivos para hacer público lo ocurrido.
Testigos y eventual denuncia
La denunciante aseguró además que pudo identificar a algunas personas que habrían presenciado el episodio y que podrían presentarse como testigos. Sobre esa base, manifestó su intención de avanzar con una denuncia por lo sucedido. Por ahora, no se informó si esa presentación ya fue realizada ni si intervino alguna fiscalía.
En su publicación, la joven cuestionó que el influencer estuviera acompañado por varias personas durante el enfrentamiento y expresó: “No es justo que me agarren entre muchos a mí solo”. La cita forma parte de su descargo y no constituye, por sí sola, una comprobación de los hechos.
Antecedente reciente
El caso volvió a ubicar a Fernández en el centro de otra controversia pública. Meses atrás, la representante de un emprendimiento gastronómico de Rawson había cuestionado en redes sociales un supuesto incumplimiento de un acuerdo publicitario. Según ese relato, el contacto comercial comenzó a mediados de mayo e incluía una promoción en redes a cambio de productos gastronómicos, una suma de dinero y la publicación de un reel colaborativo en Instagram.
Como en ese antecedente, las acusaciones fueron difundidas públicamente por las personas involucradas y no implican una determinación de responsabilidad. Si el caso actual avanza por la vía judicial, será esa instancia la que deberá establecer cómo se desarrollaron los hechos y qué participación tuvo cada una de las personas mencionadas.




