Sebastián González, trabajador rural de Media Agua, en Sarmiento, atraviesa una situación que impacta de lleno en su vida cotidiana y laboral. Un accidente que sufrió cuando era adolescente derivó en complicaciones en uno de sus ojos, y con el paso de los años el cuadro se fue agravando.
En una entrevista con Radio Mil20, relató que durante su trayectoria laboral realizó distintas tareas de campo, expuesto de manera constante al polvo, la tierra y otros factores que terminaron profundizando el daño en la zona afectada. Esa combinación entre una lesión previa y la exigencia del trabajo rural explica el deterioro actual de su salud visual.
Con el tiempo, la situación derivó en fuertes dolores que, según contó, en algunas ocasiones resultan difíciles de soportar. Incluso fue evaluado por especialistas y llegó a analizarse una intervención quirúrgica, aunque esa alternativa no prosperó.
Un médico le advirtió que, debido a la cantidad de golpes sufridos, la extracción del ojo no garantizaba la desaparición del dolor. Frente a ese escenario, la indicación fue el uso de una prótesis ocular, una solución que permitiría proteger la zona y reducir la exposición a elementos que hoy agravan el problema.
El principal obstáculo es económico. Sebastián explicó que la prótesis tiene un costo estimado de entre $900 mil y casi $1 millón, una suma que su familia no puede afrontar por sus propios medios. La dificultad se profundiza porque actualmente no cuenta con un empleo estable y solo consigue trabajos ocasionales.
“Puedo trabajar, pero me está costando mucho conseguir trabajo”, señaló durante la entrevista, en una frase que resume el doble impacto de su situación: la limitación física y la inestabilidad económica.
Ante este panorama, junto con su pareja y familiares comenzaron a organizar rifas y una tómbola solidaria para reunir el dinero necesario. La campaña apunta a cubrir el costo de la prótesis y, al mismo tiempo, ofrecerle una mejora concreta en su calidad de vida y en su posibilidad de sostener su actividad laboral.
Quienes quieran colaborar pueden comunicarse al 264-455-5862. También está disponible el alias (gimena.082.soga.mp) para realizar aportes.
La familia insistió en que cada contribución, por pequeña que sea, acerca la posibilidad de acceder a una solución que permita aliviar el dolor y proteger el ojo afectado. En un contexto en el que la salud y el trabajo dependen de una misma respuesta, la ayuda solidaria aparece como la única vía inmediata para avanzar con el tratamiento.




