San Juan registró tres mujeres asesinadas en menos de dos meses en hechos investigados como femicidios: Gemma Álvarez, Camila Vecchiarello y, más recientemente, Fanny Figueroa. El último caso ocurrió en Chimbas y la principal hipótesis judicial es un femicidio seguido de suicidio, aunque la investigación continúa.
La sucesión de casos volvió a colocar en primer plano la prevención y la detección temprana de situaciones de violencia. En ese marco, Silvana Gentili, trabajadora social, y Gabriela Arias, psicóloga del OMUDEF, organismo que funciona bajo la órbita de la Defensoría del Pueblo, describieron cómo intervienen cuando una persona consulta por orientación o acompañamiento.
Señales de alarma
Desde el organismo señalaron que una de las tareas centrales es la prevención y la concientización sobre patrones socioculturales que pueden sostener situaciones de violencia. “Creemos fervientemente que ahí está el punto de atender muy tempranamente el tema de las señales de alarma”, explicaron. También advirtieron que muchas personas llegan sin poder reconocer que atraviesan un círculo de violencia, lo que retrasa la búsqueda de ayuda y el acceso a la Justicia.
Violencia económica
Las profesionales indicaron que la violencia no siempre aparece primero como agresión física. Según explicaron, algunas consultas ingresan por problemas vinculados con el pago de una boleta de luz, un corte de gas o de agua, y en esa entrevista surge una situación de violencia económica, hostigamiento o control. El organismo trabaja con un protocolo de actuación para estos casos y, cuando detecta una posible situación de violencia, interviene el equipo especializado mientras continúa el tratamiento de la problemática original.
Dependencia y vivienda
Gentili y Arias remarcaron que el control de los recursos económicos puede convertirse en una herramienta de sometimiento, especialmente cuando existen hijos y la víctima depende económicamente de su pareja. También señalaron que el miedo, la inseguridad, la culpabilización y la pérdida de identidad aparecen entre las señales observadas en los casos atendidos. A eso se suman dos factores que complican la decisión de alejarse: la dependencia económica y el problema habitacional, ya que en algunos casos aparece el temor de quedar en la calle o no contar con recursos para sostener a los hijos.
Los tres casos
La preocupación institucional se intensificó tras los casos de Gemma Álvarez, asesinada en julio en Chimbas; Camila Vecchiarello, de 26 años, asesinada en septiembre en Barreal; y Fanny Figueroa, encontrada sin vida el 1 de octubre junto a su pareja en una vivienda del Loteo 30 de Agosto, en Chimbas. En el primer caso, la investigación indicó que su expareja Matías Marín la habría interceptado cuando circulaba en moto y luego la habría atacado con un arma blanca; la víctima había hecho una denuncia previa y existía una restricción de acercamiento. En el segundo, quedó detenido su pareja, Carlos Gonzalo Riveros, mientras sigue la investigación judicial. Para consultas o pedidos de ayuda, la Defensoría del Pueblo informó el teléfono 421-0013.




