La muerte de Roberto “Toto” Olivares dejó un impacto inmediato en el ecosistema periodístico y en distintos sectores de la vida social sanjuanina. El reconocido periodista radial falleció este domingo a los 54 años, luego de sufrir una afección coronaria, y su partida reactivó expresiones de dolor, reconocimiento y acompañamiento.
En paralelo al duelo, familiares, amigos y personas cercanas pusieron en marcha una colecta con el objetivo de brindar apoyo económico a su familia en un momento especialmente delicado. La iniciativa busca transformarse en una ayuda concreta frente a las urgencias que deja una pérdida de estas características.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo mediante una transferencia al alias Fede2332belo, correspondiente a una cuenta a nombre de Federico Javier Olivares Ramírez, uno de los hijos de Toto.
La despedida de Olivares también expuso el alcance de su trayectoria. La noticia de su fallecimiento se multiplicó rápidamente en redes sociales y motivó mensajes de medios, instituciones, organizaciones y personas que compartieron con él distintos tramos de su recorrido profesional.
Desde Radio del Sur, medio en el que se desempeñaba como movilero, destacaron su compromiso con el trabajo y la huella que dejó a lo largo de sus años frente a los micrófonos y en la cobertura cotidiana de San Juan.
La Unión Tranviarios Automotor también lo despidió públicamente y recordó el vínculo construido con trabajadores del sector. En la misma línea, el Ministerio Público Fiscal de San Juan expresó su pesar y lo reconoció como un periodista y movilero de extensa trayectoria en los medios provinciales.
Otro mensaje llegó desde el Club San Pedro de Chimbas, institución con la que Olivares y su familia mantenían una relación cercana. Desde allí transmitieron sus condolencias a sus hijos y demás familiares.
La trayectoria de Toto estuvo marcada por el trabajo en la calle y el contacto permanente con vecinos, trabajadores, instituciones y protagonistas de la noticia. Ese perfil, construido durante años, explica en parte la magnitud de las muestras de afecto que siguieron a su muerte.
En este contexto, la colecta aparece como una respuesta inmediata de su entorno para sostener a la familia en los primeros días posteriores a la pérdida. A la vez, la despedida se ordena en torno al velorio, que se realiza en Cochería Lanusse, sobre calle 9 de Julio, después de Don Bosco.
Las puertas permanecerán abiertas este domingo hasta las 23 y la ceremonia continuará el lunes entre las 7 y las 8:30. Luego, el traslado al cementerio El Palmar está previsto para las 9, donde se realizará el sepelio.
Así, San Juan despide a una figura muy identificada con la radio y con el trabajo territorial, mientras su entorno más cercano intenta canalizar el dolor a través del acompañamiento solidario.



