Una familia de San Juan reclama una definición para que Rubén, alumno de la E.P.E.T. N° 7 de Rivadavia, pueda retomar las clases después de una convulsión ocurrida dentro del establecimiento. La madre del joven, Margarita, relató en Radio Mil20 que el estudiante tiene epilepsia y que, desde el episodio del 11 de agosto, permanece fuera del aula. El caso combina una cuestión de salud con la continuidad pedagógica y abre interrogantes sobre los requisitos que la institución considera necesarios para su reintegro.
Según el testimonio de la madre, tras la descompensación se pidió una ambulancia, que llegó al lugar y constató los signos vitales del joven. Mientras seguía con temblores, frío intenso, dolor de cabeza y dolores corporales, volvió a descompensarse, por lo que se solicitó nuevamente asistencia médica. Margarita afirmó que la ambulancia no regresó y que docentes organizaron una colecta para pagar un remis hasta el Hospital Marcial Quiroga, con apoyo de un móvil policial que abrió camino para facilitar el traslado.
En el hospital, Rubén fue atendido, compensado y recibió el alta para volver a su domicilio. El conflicto surgió después, cuando intentó retomar las clases y, según contó su madre, dos días más tarde le pidieron que se retirara del establecimiento. La familia sostiene que la escuela le requirió una alta neurológica y luego un electroencefalograma, es decir, un estudio que registra la actividad eléctrica del cerebro, para garantizar su regreso.
Documentación médica
La madre aseguró que la institución ya tenía información sobre la enfermedad de su hijo y que en distintas oportunidades habían presentado documentación médica, incluso copias de la historia clínica. “Siempre se ha brindado esa información, siempre, hasta fotocopias de historia clínica”, afirmó. También cuestionó que se les exija una nueva certificación para que el joven pueda continuar con sus estudios, en un contexto en el que la familia dice haber entregado antecedentes clínicos previos.
Dificultades para el estudio
El principal obstáculo, según la familia, es conseguir el electroencefalograma solicitado. Margarita dijo que no cuenta con recursos económicos para hacerlo de manera particular y que acudió varias veces al Hospital Marcial Quiroga para intentar obtener un turno. Explicó además que desde el área de Neurología recibió indicaciones distintas sobre cómo tramitar la solicitud, lo que complicó el acceso al estudio. Mientras tanto, el estudiante permanece sin asistir a clases y con preocupación por el atraso escolar y la pérdida del vínculo cotidiano con sus compañeros.
Pedido de intervención
Durante la entrevista, Rubén dijo que quiere seguir estudiando y que su interés pasa por las escuelas técnicas. “Lo que más me gusta es ir a aprender cosas nuevas, eso es lo que me hace feliz”, expresó, y agregó que cursa quinto año de la especialidad Mecánica del Automotor. La madre pidió que las autoridades intervengan para garantizar el acceso al estudio médico y permitir el regreso a las aulas. Desde Radio Mil20 se planteó la posibilidad de acompañar a la familia para agilizar la realización del electroencefalograma y reunir la documentación requerida. Por el momento, no trascendió la postura de la institución educativa sobre los motivos y los protocolos aplicados en este caso.




