Por Fernando A. Ocampo Bravo - Analista Internacional
La espada pasó por un acto administrativo de importancia cultural, se expidió de interés Provincial por la Cámara de Diputados de la Legislatura Provincial, de interés municipal, por las Municipalidades de la Capital Sanjuanina y de Rivadavia del año 2025 todas.
Alfredo Correa, eximio periodista del Diario Cuyo, señalo en columna:
“…..La llegada de la espada de O’Higgins a nuestra provincia ha sido posible gracias a una donación del Coronel Ocampo, del Ejército de Chile, gestionada oportunamente por su hijo Fernando Andrés Ocampo Bravo, quien consideró oportuno que esta pieza estuviera en la provincia como un testimonio de la integración argentino-chilena basada en una historia común al momento de las luchas y batallas que se libraron dentro del proceso independentista de cada una de las naciones.
Recepcionar está espada también tiene como objetivo resaltar el valor patriótico y la relación binacional entre ambos países.
Como se ha señalado, se trata de una réplica exacta de la espada del héroe de la emancipación chilena, que ha sido realizada cuidando todos los detalles a la perfección, al punto que tiene exactamente el mismo peso de la original. Cabe mencionar que en el país hay dos réplicas de la espada, una está en Buenos Aires en el Instituto Sanmartiniano, mientras que la otra será la que desde mañana ocupará un sitio de honor en la Asociación Cultural Sanmartiniana junto a los sables de José de San Martín y Martín Miguel de Güemes, reforzando la colección dedicada a los héroes y próceres de la independencia.
El objetivo es que la pieza permanezca en forma permanente en el museo y que ostente un valor patriótico con valores binacionales.
La réplica, además de ser un símbolo de integración binacional entre Argentina y Chile, es recordatorio de la estrecha relación entre José de San Martín y Bernardo O’Higgins.
Diferencia entre espada y sable
En cuanto al diseño un sable se diferencia de una espada, principalmente, por su curvatura, tener un solo filo y una guarda más grande, orientado al corte y no al estocazo, a diferencia de las espadas que son rectas o muy ligeramente curvadas.
La réplica, además de ser un símbolo de integración binacional entre Argentina y Chile, es recordatorio de la estrecha relación entre José de San Martín y Bernardo O’Higgins. Una historia de encuentro y alianza militar que comenzó cuando se conocieron en Mendoza en 1817, cuando O’Higgins cruzó la cordillera con el Ejército de los Andes, compartiendo el objetivo de liberar a Chile del dominio Español.
Combatieron juntos en la batalla de Chacabuco y en la decisiva batalla de Maipú, asegurando la independencia chilena.
Fue tal la relación entre O’Higgins y San Martín que el primero lo respaldó en la expedición libertador al Perú, en la que también Chile como país aportó financiamiento y apoyo logístico.
También los unía una gran amistad personal y los ideales republicanos que compartieron hasta el final de sus vidas.
Un aporte para la binacionalidad
El hecho de que la réplica de la espada se quede en la provincia, gracias a un gesto de la familia Ocampo, hará posible que San Juan cuente con una valiosa pieza que representa un aporte para la binacionalidad y también para la historia.
Como se sabe, esta réplica es idéntica a la espada que O’Higgins ocupó en la batalla de Maipú, cuando se abrazó con San Martín que es cuando los dos padres de la patria, argentino y chileno, evocan esta situación de amistad y fraternidad.
¿Dónde verla, en que días y horarios?
Horarios de atención de la Asociación Cultural Sanmartiniana de San Juan: lunes a viernes de 9.30 a 13 y de 14.30 a 18. Sábados de 9.30 a 13.
Entrada libre y gratuita. Dirección: Laprida 37 oeste, casi al llegar a calle Mendoza, Capital.
Como señalara, el concejal Palma de Capital. “ …La pieza, donada por la familia de Fernando Ocampo Montt, simboliza la hermandad histórica entre Argentina y Chile, recordando la colaboración y amistad de O’Higgins y San Martín en la independencia de Sudamérica…”.
Breve-Bio. Fernando Ocampo Montt, abogado de la Universidad de Chile y ex oficial del ejército chileno. Casado con Patricia Bravo Schmitz, cuatro hijos. Radicado en Las Condes, Santiago de Chile.




