San Juan se consolidó como un centro de referencia en medicina reproductiva dentro del sistema público de salud, con tratamientos de fertilidad y procedimientos de preservación de óvulos que ya reciben derivaciones desde otras provincias. El Hospital Público realiza estas prácticas desde hace varios años y, según el tocoginecólogo especialista en medicina reproductiva Esteban Herrero, recientemente atendió a una paciente de 27 años oriunda de Río Negro diagnosticada con cáncer de mama. El caso requirió articulación entre los sistemas de salud pública de ambas provincias para concretar el traslado y el procedimiento en San Juan.
Un servicio limitado en el país
Herrero señaló, en diálogo con Radio Mil20, que la preservación de óvulos se realiza en el hospital “hace varios años” y que antes la demanda provenía mayormente de pacientes sanjuaninas. También indicó que en la Argentina existen sólo cinco centros públicos que ofrecen esta prestación: dos en Buenos Aires, uno en Córdoba, uno en Tucumán y el de San Juan. Esa disponibilidad explica que el hospital haya comenzado a recibir consultas y derivaciones de provincias cercanas que no cuentan con la misma oferta en el sistema estatal.
Cómo se hace el procedimiento
La preservación de óvulos comienza con una estimulación ovárica para obtener una mayor cantidad de ovocitos en un mismo ciclo. Luego se realiza una punción bajo anestesia para extraerlos y, después, se procede a la criopreservación, es decir, su conservación en frío para un eventual uso futuro. En el caso de la paciente derivada desde Río Negro, la medicación se inició en su provincia y el viaje a San Juan se concretó durante los primeros días del ciclo menstrual. Herrero precisó que la extracción se realiza entre los 12 y 15 días posteriores, y que la intervención es ambulatoria, con alta el mismo día.
Indicaciones y edades
El especialista explicó que este recurso no está reservado sólo para pacientes oncológicas. También puede indicarse en casos de endometriosis u otras patologías que comprometan la fertilidad futura. A eso se suma una demanda de carácter social, vinculada con mujeres que postergan la maternidad por razones personales o profesionales. Herrero advirtió que la calidad de los óvulos declina a partir de los 35 años y sostuvo que “lo ideal sería que criopreservar, cuanto más joven, mejor”. En ese marco, mencionó además otra consulta recibida desde el sur del país por una paciente de 25 años con cáncer de mama.
Más complejidad y próximos pasos
El hospital también atiende a parejas y personas con dificultades para lograr un embarazo, con tratamientos de baja y alta complejidad. Herrero indicó que, según la normativa vigente, los tratamientos con óvulos propios pueden realizarse hasta los 44 años, mientras que con ovodonación el límite llega a los 51. Actualmente, el establecimiento trabaja con óvulos propios y con criopreservación de semen, pero todavía no dispone de un banco de óvulos para ovodonación. El especialista señaló que hay trámites y solicitudes en curso para completar esa infraestructura, mientras que los turnos se otorgan durante la última semana de cada mes y las consultas se realizan los martes y jueves.




