San Juan cerró el fin de semana largo con un nivel de actividad turística que se mantuvo en valores positivos, aun cuando buena parte de la demanda nacional se orientó hacia los destinos de nieve. Según las autoridades provinciales, la ocupación hotelera promedio superó el 52%, con mejores registros en departamentos como Calingasta e Iglesia y un movimiento destacado en el Gran San Juan.
El ministro de Turismo, Cultura y Deportes, Guido Romero, evaluó el comportamiento del sector y remarcó que la provincia consiguió sostener un promedio razonable en un contexto de competencia fuerte con otros destinos. En su lectura, el dato no solo refleja un repunte puntual, sino también la capacidad de San Juan para mantenerse en la agenda turística cuando el país concentra su interés en la temporada de nieve.
Uno de los factores que explicó ese desempeño fue la realización de eventos deportivos en la capital y su área de influencia. Romero indicó que la llegada de deportistas, sumada a la de familiares y acompañantes, tuvo un impacto directo en la ocupación y en la circulación de visitantes por distintos puntos del Gran San Juan.
El funcionario precisó que hubo más de 2.000 personas vinculadas a esas actividades en escenarios como el Velódromo y el Cantoni, además de otras sedes deportivas. Ese movimiento, sostuvo, ayudó a amortiguar la estacionalidad y a sostener la demanda en un período en el que otros destinos del país mostraron un comportamiento más débil.
Romero también advirtió que el turismo nacional se desplazó con fuerza hacia la nieve, favorecido por la importante cantidad registrada durante agosto. Según explicó, parte de los viajes que habían sido previstos para julio se postergaron para este mes, lo que reordenó la distribución de visitantes en el país.
En ese escenario, San Juan logró sostenerse por encima de la media de otros destinos. El ministro mencionó en particular a la Provincia de Buenos Aires, donde los números volvieron a ubicarse en niveles bajos, especialmente en la costa. La comparación deja en evidencia que la provincia no solo resistió mejor el contexto, sino que también capitalizó su oferta de eventos como herramienta de atracción.
La actividad turística, sin embargo, no se limitará al balance del fin de semana largo. Desde este martes, la provincia será sede del Congreso Internacional de Terapistas, que reunirá a 2.300 inscriptos. De ese total, más del 95% llegará desde fuera de San Juan, lo que anticipa un impacto directo sobre la hotelería, el comercio y los servicios vinculados al sector.
El encuentro se extenderá hasta el 21 de agosto y, según Romero, garantizará entre dos y tres noches de alojamiento para una parte importante de los asistentes. A eso se sumará la presencia de más de 30 empresas nacionales e internacionales en la feria asociada al congreso, un dato que amplía el alcance económico del evento.
La lectura oficial es que este tipo de actividades forman parte de una estrategia para desestacionalizar el turismo y sostener el movimiento durante todo el año. En esa lógica, los congresos y las competencias deportivas aparecen como herramientas clave para mantener activa la cadena de valor del sector y evitar que la provincia dependa exclusivamente de los períodos de alta temporada.
“Nosotros seguimos tratando a través de los eventos deportivos y a través de los congresos, convenciones, a que el turismo siga llegando a San Juan”, concluyó Guido Romero.




