En San Juan se presentó la segunda edición del Manual para el Manejo de la Diabetes Gestacional, una herramienta orientada a fortalecer la prevención, detección y atención de esta condición durante el embarazo. El material está destinado principalmente a los equipos de salud y puede aplicarse en los distintos niveles de atención. La actualización apunta a mejorar la respuesta sanitaria frente a un cuadro que requiere diagnóstico temprano para evitar complicaciones.
La presentación estuvo a cargo de la doctora Gabriela Jameson, del Programa Provincial de Diabetes, quien vinculó la revisión del manual con el aumento de la obesidad y el sedentarismo. Según explicó, esos factores están asociados con una mayor presencia de diabetes durante el embarazo y obligan a reforzar la capacitación de los equipos médicos. En ese marco, sostuvo que la herramienta es útil para la atención en la atención primaria de la salud (APS) y también para los tres niveles de atención.
Capacitación y detección
Jameson señaló que la actualización del material busca acompañar la formación de los profesionales para mejorar la identificación de casos y reducir riesgos durante la gestación. Advirtió además que, cuando la diabetes gestacional no se detecta ni se trata a tiempo, pueden aparecer complicaciones durante el embarazo y también persistir riesgos después del parto. Por ese motivo, la jornada se concentró en el trabajo con médicos de atención primaria.
La especialista remarcó que el aumento de la diabetes gestacional se relaciona con el sedentarismo y la obesidad, a los que definió como factores de riesgo. También indicó que existen mujeres que cursan el embarazo con esta condición sin saberlo, lo que vuelve necesario ampliar la pesquisa. En ese punto, afirmó que “es importante captarlas a todas” y que “hay muchas mujeres que por ahí tienen diabetes gestacional, tienen diabetes del embarazo y no lo saben”.
Controles a todas las embarazadas
La doctora explicó que la prueba de tolerancia a la glucosa permite determinar si existe diabetes gestacional. Por eso, sostuvo que esa evaluación debe realizarse a todas las embarazadas, tengan o no factores de riesgo como obesidad. Según detalló, el seguimiento durante el embarazo, el control de la glucemia, la alimentación saludable y el acompañamiento nutricional y médico permiten transitar la gestación sin que la enfermedad necesariamente derive en complicaciones para el bebé.
La presentación dejó como eje operativo la necesidad de sostener controles en toda la población embarazada y de reforzar la capacitación del personal de salud. El próximo paso, según lo expuesto por Jameson, es continuar con la formación de los equipos de atención primaria para que puedan asistir a tiempo y prevenir complicaciones. La herramienta actualizada queda disponible como referencia para los distintos niveles del sistema sanitario provincial.




