El empresario y expresidente de la Sociedad Israelita de San Juan, Leonardo Siere, explicó en una entrevista realizada en el programa La Ventana el significado y las costumbres del Año Nuevo judío. Según detalló, la festividad de Rosh Hashaná comienza el 11 de septiembre al atardecer, con la aparición de la primera estrella, y da inicio al mes de Tishrei y al año 5787 del calendario hebreo. La fecha coincide con los calendarios judíos difundidos para 2026, que ubican el comienzo del Año Nuevo al atardecer del viernes 11 de septiembre y su continuidad hasta el domingo 13 de septiembre.
Rituales y simbolismos
Siere describió Rosh Hashaná como un encuentro familiar marcado por rezos y simbolismos alimenticios. "Se desea un año nuevo que sea dulce, que sea pleno; se come manzana con miel simbolizando ese año que está empezando", relató el dirigente comunitario, quien también destacó el valor sonoro del shofar, el cuerno de carnero utilizado como llamado a la introspección durante la festividad.
Camino hacia el Día del Perdón
Tras Rosh Hashaná se abre un intervalo de diez días hasta Yom Kipur, jornada de ayuno y de mayor afluencia comunitaria en el templo. Para ese período, Siere mencionó el concepto de las "tres T" en hebreo: tefilá (oración), tzedaká (ayuda y justicia al necesitado) y teshuvá (arrepentimiento). "Uno supuestamente pide perdón, se pide perdón a uno mismo, le pide perdón a Dios y también le pide perdón al prójimo", sostuvo el expresidente de la Sociedad Israelita respecto al compromiso de disculparse de manera directa con los demás.
Perfil de la comunidad local
Sobre la realidad sanjuanina, Siere indicó que la comunidad es mayoritariamente secular y con escaso apego a la rigurosidad alimenticia del kosher o a la vestimenta ortodoxa, aunque mantiene la asistencia al templo en las fechas solemnes. Precisó que un sábado habitual de shabat convoca a unas 30 personas, mientras que en Rosh Hashaná o en el Día del Perdón la participación se multiplica por diez, con la incorporación de platos tradicionales como las albóndigas de pescado.
Identidad y conversión
Consultado sobre el acercamiento del presidente argentino al judaísmo y sobre la transmisión de la identidad religiosa, Siere señaló que cualquier persona es libre de elegir su fe. Recordó que hace unos mil años la tradición mayoritaria adoptó la vía matrilineal para considerar judía a una persona desde su nacimiento, mientras que quien desea convertirse debe transitar un proceso formativo evaluado por un tribunal de rabinos. "Cualquier persona puede elegir la fe que quiere profesar", concluyó el dirigente.




