La Capilla de Villa Mercedes, en el departamento Jáchal, seguirá sin una definición definitiva mientras el Gobierno de San Juan amplía los estudios técnicos sobre su estado estructural. La Provincia resolvió no avanzar por ahora con una eventual demolición y pidió reunir más evidencia antes de adoptar una medida irreversible sobre el inmueble. La decisión apunta a contar con un diagnóstico presencial que permita establecer si el templo puede restaurarse, requiere una intervención parcial o presenta un deterioro incompatible con su recuperación.
El criterio oficial surge de la evaluación de los informes disponibles hasta el momento, que no serían suficientes para precisar el nivel de daño. Según el Ejecutivo provincial, el estudio del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres) fue elaborado sobre fotografías, mientras que los trabajos de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) y del área de Infraestructura tuvieron carácter principalmente visual. Por ese motivo, las autoridades consideran necesario profundizar el relevamiento antes de resolver el futuro del edificio.
Nuevos peritajes
El Ministerio de Turismo trabaja en la ampliación de los estudios ya realizados por distintos organismos técnicos. Para concretar los nuevos relevamientos, el área puso a disposición vehículos oficiales y recursos logísticos destinados a trasladar a los especialistas hasta Jáchal y permitir inspecciones directas sobre la capilla. Hasta ahora, el único estudio técnico finalizado en su totalidad es el análisis de suelo, de acuerdo con la información oficial difundida por la Provincia.
Plazos y medidas preventivas
Las autoridades estiman que reunir todos los elementos necesarios para tomar una determinación podría demandar entre uno y dos meses, aunque ese plazo no fue fijado como rígido. La definición dependerá de los tiempos de los organismos científicos y técnicos involucrados. Mientras tanto, la Provincia instaló un vallado alrededor del edificio para impedir el acercamiento de personas ante el riesgo de desprendimientos. La medida también busca proteger a quienes concurren a la escuela ubicada en las inmediaciones del templo.
Antecedentes del conflicto
El debate sobre el destino de la capilla se intensificó tras los daños provocados por el terremoto del 18 de enero de 2021, que afectó su estructura. La posibilidad de demolerla había sido planteada antes por el Arzobispado, pero la Dirección de Patrimonio Provincial frenó de manera preliminar esa alternativa. Además, la Defensoría del Pueblo recomendó suspender cualquier intervención irreversible al considerar que todavía no existe consenso técnico suficiente sobre la imposibilidad de recuperar el edificio.
La posición de los vecinos
Mientras continúan las evaluaciones oficiales, vecinos de Villa Mercedes realizaron manifestaciones en la Plaza Arce de Mayorga para pedir la construcción de una nueva parroquia. El planteo se apoya en razones de seguridad, aunque convive con el valor simbólico y religioso que el templo conserva para la comunidad. En ese marco, los habitantes sostienen que la preservación del edificio no puede exponer a la población a desprendimientos o a un eventual derrumbe. El futuro de la capilla quedó así sujeto a la próxima etapa de peritajes y a la definición que adopte la Provincia una vez completado el diagnóstico estructural.




