Las primeras pericias técnicas sobre el accidente aéreo ocurrido el 29 de julio en Valle Fértil, que provocó la muerte de siete personas, orientan la investigación hacia un posible error humano como causa principal del siniestro.
Según fuentes consultadas el helicóptero Bell 412 se encontraba en condiciones operativas óptimas y el piloto Matías Valenzuela presentaba buen estado de salud al momento del despegue.
Esa línea de trabajo cobra peso mientras se esperan los resultados definitivos de las pericias en curso. Entre ellas figuran el análisis toxicológico del piloto y la lectura de la caja negra.
Condiciones meteorológicas y maniobra
Un informe meteorológico incorporado a la causa señala que la zona del Parque Ischigualasto presentaba neblina baja y cielo nublado la mañana del accidente, lo que habría reducido de manera significativa la visibilidad.
De acuerdo con la reconstrucción técnica, Valenzuela habría intentado aterrizar en ese contexto y, durante la maniobra, la cola del helicóptero impactó contra una formación rocosa.
Ese golpe provocó que la aeronave se partiera en dos: la cola y el rotor trasero fueron despedidos a entre 60 y 70 metros, mientras la cabina con los siete ocupantes se precipitó y se estrelló contra otra roca.
Víctimas y lesiones
Las fuentes vinculadas a la causa precisaron que los cuerpos de las víctimas no presentaban desmembramientos ni quemaduras, pero sí múltiples fracturas compatibles con el impacto y la caída.
Todos fallecieron por politraumatismo, según confirmaron. Entre las víctimas se encuentran el subjefe de la Policía de San Juan, Germán Videla; el director de Protección Civil, Carlos Heredia; los bomberos Rubén Castro y Jorge Carbajal; y los brigadistas Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta, además del piloto Valenzuela.
Pericias pendientes
El fiscal federal Francisco Maldonado, a cargo de la investigación, mantiene reserva sobre el expediente mientras se completan los estudios técnicos.
El análisis toxicológico del cuerpo de Valenzuela busca descartar que alguna sustancia o afección médica haya afectado su capacidad para pilotar.
Las fuentes señalaron que el piloto contaba con la licencia habilitante y que se encontraba lúcido antes del vuelo.
Los controles previos a la aeronave no habían detectado inconvenientes mecánicos, por lo que los investigadores aguardan los datos de la caja negra para confirmar o descartar la hipótesis del error humano como causa definitiva del accidente.




