La propuesta de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) para reorganizar el tramo final del ciclo lectivo 2026 recibió cuestionamientos de padres autoconvocados de estudiantes preuniversitarios, que la consideraron insuficiente para compensar los 42 días de paro docente y no docente. El planteo se conoció después de que las tres instituciones presentaran sus planes ante la Justicia para sostener la continuidad pedagógica. Las familias sostuvieron que las medidas anunciadas no aseguran una recuperación efectiva del tiempo de clase perdido.
En un comunicado difundido este martes, los padres señalaron que la iniciativa no incorpora soluciones extraordinarias y que la reducción de contenidos no equivale a recuperar aprendizajes. El reclamo se dirige a las propuestas elaboradas por la Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento, la Escuela de Comercio Libertador General San Martín y el Colegio Central Universitario Mariano Moreno. Según el texto, las herramientas previstas son las habituales del calendario escolar, como clases de consulta, seguimiento de estudiantes, aulas virtuales, talleres y salidas educativas.
Orden judicial
La presentación de esos planes respondió a una orden del juez federal Leopoldo Rago Gallo, quien dispuso que la UNSJ elaborara una propuesta concreta para garantizar la continuidad del ciclo lectivo y recuperar los días, las horas de clase y los contenidos afectados por las medidas de fuerza. En ese marco, las familias cuestionaron que no se hayan fijado jornadas adicionales para compensar las interrupciones. También remarcaron que no se informó cuántas horas de clase se perdieron en cada establecimiento.
Los padres indicaron que los propios documentos universitarios reconocen atrasos en los programas de algunos docentes, cientos de alumnos con materias adeudadas y asignaturas que no tuvieron prácticas de laboratorio durante el año. Pese a ese diagnóstico, afirmaron que ninguna de las tres instituciones detalla la cantidad total de días y horas perdidas, un dato que consideran necesario para medir el alcance del conflicto y definir cómo se recuperarán los contenidos pendientes. En su presentación, sostuvieron que la reducción de contenidos no resuelve el problema de fondo.
Impacto académico
Las familias también pusieron el foco en las cifras acumuladas durante el ciclo lectivo. Según indicaron, los estudiantes llevan 42 jornadas de paro sobre un total de 137 días hábiles, lo que representa aproximadamente el 31% del período considerado. Con 95 días de clases dictados, señalaron que no se alcanzan los 180 días de actividad escolar que mencionan en su reclamo. En ese contexto, cuestionaron la respuesta institucional frente al conflicto y afirmaron que la universidad cuenta con herramientas para evitar que los principales perjudicados sean los estudiantes.
Las familias también señalaron una contradicción en la postura de la casa de altos estudios frente a la intervención judicial. Según el comunicado, el mismo día en que la UNSJ pidió a la Cámara de Apelaciones que anulara la medida, informó que estaba cumpliendo con lo ordenado por el juez. Aun así, aclararon que su planteo no busca oponerse a la universidad pública ni al reclamo salarial de docentes y no docentes. Finalmente, insistieron en que la UNSJ debe presentar una propuesta con medidas concretas y fechas definidas, y anticiparon que continuarán con las acciones judiciales para exigir una respuesta sobre la continuidad de las trayectorias educativas y evitar que una situación similar se repita el próximo año.




