La cordillera de San Juan acumula esta temporada una cantidad de nieve fuera de lo común, pero ese volumen todavía no se traduce en más agua para el riego ni para el consumo. El director de Hidráulica de San Juan, José María Ginestar, sostuvo que el escenario es “muy extraño” porque las bajas temperaturas frenan el derretimiento que debe alimentar los ríos.
Ginestar precisó que el caudal del río San Juan subió un 30% respecto del mismo mes del año pasado, aunque aclaró que la comparación parte de un nivel muy bajo. “Es el 30 del 30%”, dijo para explicar que la mejora todavía no alcanza para hablar de una recuperación efectiva del sistema hídrico.
Antecedente reciente El funcionario comparó la situación con el ciclo 2016/2017, la última vez que se registraron nevadas intensas en la cordillera. En octubre de ese año, el río promediaba 84 metros cúbicos por segundo, mientras que este octubre apenas llega a 30 metros cúbicos por segundo. La diferencia muestra que, aun con más nieve acumulada, el aporte al cauce sigue muy por debajo de aquel antecedente.
Deshielo demorado Según las estimaciones de Hidráulica, el río podría aportar hasta 100 metros cúbicos por segundo en función de la nieve acumulada en la montaña, aunque ese volumen todavía está lejos de concretarse. El problema central no es la falta de reserva nival, sino el frío persistente en altura, que retrasa el deshielo y extiende los plazos para que el agua llegue a los cauces. Si la cordillera continúa con temperaturas bajas, la recuperación del caudal será más lenta.
Pronóstico y medición La abundancia de nieve también complicó el trabajo técnico para elaborar el pronóstico hídrico, es decir, el cálculo oficial de cuánta agua tendrá la provincia según la reserva acumulada en la montaña. Los vuelos de cateo de nieve, que permiten medir esa reserva, se demoraron por las condiciones de la alta cordillera. “Hemos tenido que cambiar la logística completamente”, señaló Ginestar, al describir que sus técnicos estaban preparados para llegar a una balanza con 30 centímetros de nieve y encontraron 3 metros.
Mientras tanto, Hidráulica debe administrar el recurso disponible con el caudal actual y con la incertidumbre sobre la velocidad del deshielo. Ginestar también advirtió sobre el eventual impacto de un verano lluvioso asociado al fenómeno de El Niño. En San Juan, dijo, la lluvia no representa una mejora para el sistema: “El aporte de las lluvias en San Juan por las condiciones solo hace daño”. Agregó que no genera recarga significativa de acuíferos ni ayuda al riego y que, además, complica la operación de los embalses.




