Los préstamos de la Caja de Acción Social mantienen una demanda constante entre empleados públicos de San Juan, según explicó su presidente, Juan Pablo Medina, en una entrevista con Radio Mil20. El funcionario detalló los montos vigentes de las distintas líneas y señaló que el organismo trabaja con un presupuesto mensual de $1.600 millones para otorgar créditos. La información resulta relevante porque muestra el alcance de una herramienta de financiamiento estatal en un contexto de restricción de ingresos y necesidad de liquidez de corto plazo.
Montos y destinatarios
Medina indicó que la Caja opera con cuatro líneas de préstamos y que la más solicitada es la de préstamos personales, porque no exige un destino específico para el dinero. Pueden acceder empleados de planta permanente de la Administración Pública, de los tres poderes del Estado provincial y de las municipalidades, además de personas de organismos con convenio con la Caja. En esa línea, el monto máximo vigente es de $1.800.000, mientras que al inicio de la actual gestión era de $200.000, según precisó el presidente del organismo.
El titular de la Caja agregó que la línea para remodelación de vivienda permite solicitar hasta $3.200.000 y la destinada a rodados hasta $2.100.000. En el caso de los préstamos asistenciales, orientados principalmente a urgencias como gastos de salud, el tope llega a $1.200.000. Medina afirmó que ese monto estaba en $100.000 cuando asumió la actual conducción, lo que da cuenta de la ampliación de esa herramienta dentro del esquema de asistencia financiera provincial.
Demanda y capacidad operativa
Medina sostuvo que la demanda no mostró un aumento significativo en los últimos meses. Explicó que entre mayo, junio, julio y agosto el organismo no llegó a ejecutar el presupuesto mensual puesto a disposición, y estimó que en ese período se otorgaron alrededor de $1.550 millones por mes. También señaló que los turnos diarios crecieron desde unos 35 o 40 al inicio de la gestión hasta superar los 60 en la actualidad, aunque aclaró que eso no implica un salto en la demanda general.
El funcionario indicó que los motivos de solicitud son diversos, entre ellos gastos familiares, viajes, celebraciones o compras en cuotas. Afirmó además que la Caja fija un límite de acceso en función del ingreso neto del solicitante, con una referencia de hasta el 20% del salario. Según explicó, la cuota se descuenta directamente del sueldo mediante un código de descuento, mecanismo que —de acuerdo con su criterio— busca evitar que el préstamo derive en sobreendeudamiento. Los sectores con más pedidos son Educación, Salud y Seguridad, áreas que concentran la mayor cantidad de trabajadores estatales.
Condiciones financieras y próximo remate
Medina sostuvo que la Caja ofrece tasas más bajas que las alternativas bancarias porque no opera como una entidad financiera tradicional y porque utiliza descuentos directos y garantías de compañeros de trabajo. También señaló que el organismo no suma costos como seguros, mantenimiento de cuentas u otros gastos administrativos frecuentes en el mercado. Según su estimación, el costo financiero total, o CFT —indicador que reúne tasa, gastos y otros cargos—, se ubica alrededor de un 50% por debajo del de los bancos tradicionales.
Por último, el presidente de la Caja adelantó que el organismo trabaja en un nuevo remate de vehículos. Dijo que, si la documentación avanza sin demoras, podría concretarse en octubre o en los primeros días de noviembre, aunque todavía no hay fecha definida. Señaló que la tramitación administrativa es clave para garantizar la transparencia del proceso y anticipó que el objetivo es realizar un remate “muy importante” antes de fin de año.




