El viernes 14 de agosto comenzó a funcionar en el departamento de Iglesia el Centro de Acompañamiento y Rehabilitación Integral Pediátrico (CARIP), una iniciativa que apunta a modificar de manera concreta el acceso a la atención para niñas, niños y adolescentes con discapacidad. El dispositivo abrió en la Escuela de Educación Especial Múltiple Felipa Rojas, luego de un año y medio de trabajo articulado entre cinco ministerios provinciales.
La puesta en marcha no solo incorpora un nuevo servicio, sino que también reduce una de las principales dificultades que enfrentaban las familias de la zona: los traslados de hasta 150 kilómetros hacia la Ciudad de San Juan para sostener terapias y controles. Según informó el Ministerio de Familia y Desarrollo Humano, el centro ya cuenta con 20 pacientes que completaron el proceso de admisión y están en condiciones de iniciar tratamiento.
El CARIP está destinado a personas de 0 a 18 años con discapacidad y funciona como un servicio multidisciplinario, ambulatorio y gratuito. Su objetivo es intervenir en prevención, detección temprana, estimulación, desarrollo y rehabilitación integral, con una lógica de atención en el territorio que busca fortalecer la inclusión familiar y social sin obligar a las familias a salir de su comunidad de origen.
De acuerdo con los datos oficiales, Iglesia tiene aproximadamente 6.737 habitantes, de los cuales 193 personas figuran con discapacidad registradas entre los 0 y 55 años. Dentro de ese universo, unas 80 tienen entre 0 y 18 años y presentan discapacidades mentales, intelectuales, motoras, viscerales, auditivas o visuales. En ese contexto, la apertura del centro aparece como una respuesta directa a una demanda histórica del departamento.
El servicio ofrece prestaciones bajo el Marco Básico de Prestaciones y trabaja con equipamiento moderno, en condiciones similares a las de un centro privado de primer nivel, pero sin costo para las familias. El abordaje incluye rehabilitación motora, sensorial, mental y visceral, con intervenciones orientadas a la autonomía, el desarrollo de habilidades sociales y el acompañamiento familiar.
El equipo profesional está integrado por un médico especialista en Rehabilitación, licenciados en Kinesiología, Fonoaudiología, Psicopedagogía, Psicología y Trabajo Social, además de un coordinador técnico y personal administrativo. Las sesiones duran 45 minutos o el tiempo que cada paciente tolere, y quedan registradas en historias clínicas digitales para facilitar el seguimiento integral.
El centro funciona dos veces por semana, los martes y jueves, de 10 a 18, con acceso independiente al edificio escolar y espacios adaptados para recepción, espera, consultorios y sanitarios. La implementación fue posible por la intervención de cinco carteras provinciales: Familia y Desarrollo Humano, Educación, Salud, Minería e Infraestructura, Agua y Energía, que se repartieron funciones entre diseño terapéutico, cesión del predio, provisión de personal, financiamiento y ejecución de la obra.
Para acceder al servicio, las familias deben completar el proceso de admisión. En esta etapa inicial, el dato más relevante es que el centro ya dispone de 20 pacientes admitidos, lo que marca el comienzo efectivo de una política de atención especializada en el propio territorio y abre una alternativa concreta frente a los costos y las dificultades de traslado.




