La Fundación Funca realizará este jueves 10 en la Iglesia Catedral una jornada de acompañamiento y prevención del suicidio, con una misa y una instancia posterior de orientación profesional. La propuesta apunta a familiares de personas fallecidas por suicidio y a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento emocional. La actividad se presenta como un espacio de contención en un tema de salud mental que requiere intervención temprana y redes de apoyo.
La primera instancia será la denominada “Misa de la Esperanza”, organizada junto con el sacerdote de la institución. Desde la fundación señalaron que el objetivo es generar un ámbito de acompañamiento espiritual y transmitir un mensaje de ayuda a quienes necesitan sentirse contenidos. La celebración religiosa se plantea como una respuesta comunitaria frente a una problemática que, según la organización, afecta a personas de distintas edades y realidades sociales.
Charla de prevención
Después de la misa, se desarrollará una charla de prevención con integrantes del Comité de Salud Mental del Ministerio de Salud. La participación de profesionales del área busca sumar una mirada técnica al acompañamiento espiritual y reforzar la importancia de pedir ayuda ante situaciones de crisis. En el material difundido, la fundación destacó que la jornada combinará contención y orientación especializada.
Testimonios y mensaje de ayuda
Durante la entrevista, Ezequiel Rubio contó que atravesó intentos de suicidio y remarcó que pudo salir adelante con acompañamiento psicológico y terapéutico. “Lo importante es hablar, buscar ayuda”, sostuvo, y agregó: “Es muy fuerte. Creo que los jóvenes necesitan ayuda y acompañamiento de los padres”. También relató que en los momentos más difíciles tendía a aislarse, permanecer encerrado y alejarse de los demás. Luego afirmó: “Hay que valorar la vida. Es hablar y no quedarse callado”.
Experiencia familiar
Leticia Bertazzo, colaboradora de la Fundación Funca, también aportó su testimonio como madre de dos hijos que atravesaron situaciones de intento de suicidio. “Gracias a Dios lo lograron”, expresó al explicar el sentido de la misa como acompañamiento para otras familias que pasaron por experiencias similares. Bertazzo insistió en que la problemática “no tiene frontera” y que puede alcanzar a personas de distintas edades y condiciones sociales.
La fundación indicó que desarrolla actividades sociales a lo largo del año vinculadas con distintas fechas y problemáticas comunitarias. Quienes quieran conocer esas propuestas o sumarse pueden buscar a la entidad en sus redes sociales bajo el nombre Funka. La jornada de este jueves 10 se cerrará con una consigna concreta: hablar, escuchar, acompañar y pedir ayuda como primer paso frente a una crisis.



