La minera australiana Fortescue resolvió apartar de toda actividad dentro de la compañía a un alto ejecutivo mientras avanza una investigación interna por presuntos hechos de acoso sexual e intimidación. La decisión fue adoptada después de que la empresa revisara su criterio inicial y consultara a especialistas externos. Por ahora, la firma no difundió la identidad del directivo ni adelantó conclusiones sobre las denuncias.
La investigación quedó en manos del estudio jurídico australiano MinterEllison, contratado de manera externa para analizar las acusaciones. Según informó la propia compañía, el trabajador permanecerá sin desempeñar tareas hasta que concluyan las actuaciones. El giro en la postura corporativa se produjo pocos días después de que Agustín “Gus” Pichot, ejecutivo argentino de Fortescue, señalara durante la presentación de resultados financieros que, de acuerdo con el asesoramiento legal y de gobernanza recibido, no era necesario retirarlo de sus funciones mientras se desarrollaba el proceso.
Vínculo con San Juan
El caso adquirió relevancia en San Juan porque Fortescue mantiene dos áreas de exploración minera en la provincia. Una de ellas es Nacimiento, ubicada en el departamento Iglesia, a unos 40 kilómetros de Rodeo y a más de 3.500 metros sobre el nivel del mar. La otra es Susana, en Calingasta, a unos 150 kilómetros de la localidad cabecera y con sectores que superan los 4.600 metros de altura. Ambas iniciativas se encuentran en una etapa temprana de exploración y están asociadas a minerales considerados estratégicos para la transición energética.
Antecedentes y debate sectorial
La situación se da en un contexto de cuestionamientos en la minería australiana por el ambiente laboral, el acoso y la discriminación. Fortescue informó que en su último ejercicio fiscal registró 98 incidentes considerados de carácter psicosocial, una categoría que incluye distintas situaciones vinculadas con el comportamiento y las condiciones dentro del ámbito de trabajo. La empresa sostuvo que esa cifra fue un 20% menor a la del período anterior.
La compañía, que emplea a más de 16.000 trabajadores, también reconoció que durante ese ejercicio desvinculó a 11 empleados por violaciones a las normas internas relacionadas con discriminación y acoso sexual. Entre los reportes consignados por la minera figuran 13 denuncias por contacto sexual inapropiado, 10 vinculadas a acoso sexual y otra asociada a una presunta agresión sexual. En julio, además, se presentó una demanda colectiva contra Fortescue por supuestas conductas inapropiadas en el ámbito laboral, entre ellas acoso sexual y discriminación de género.
Situación procesal
La acción judicial fue impulsada por el estudio JGA Saddler, que también promovió reclamos contra otras dos grandes firmas del sector minero australiano: BHP y Rio Tinto. En paralelo, la investigación interna sobre el ejecutivo de Fortescue continúa abierta y la empresa no informó cuándo prevé concluirla. Hasta entonces, el directivo seguirá apartado de sus funciones, mientras la firma mantiene bajo revisión el impacto del caso sobre su estructura corporativa y sus operaciones vinculadas con San Juan.




