La Ciénaga de Huaco, en el departamento de Jáchal, será escenario de una nueva etapa de investigación científica orientada a relevar su riqueza paleontológica, geológica y paisajística, con participación de la comunidad en el cuidado y la puesta en valor del área. El trabajo se enmarca en proyectos de desarrollo social y tecnológico impulsados por la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) y financiados junto con el Gobierno provincial.
En diálogo con Radio Mil20, la paleontóloga Jimena Trotteyn explicó que la iniciativa busca poner el conocimiento científico al servicio de necesidades concretas de la zona. Según indicó, los proyectos de desarrollo social y tecnológico, conocidos como PDTS, permiten orientar la investigación hacia demandas formuladas por instituciones y habitantes de un territorio. Para definir los objetivos, el equipo mantuvo reuniones con la Secretaría de Ambiente de la provincia, el municipio y la Cámara de Turismo departamental.
Antecedentes del área
Trotteyn sostuvo que la Ciénaga de Huaco tiene un potencial paleontológico, geológico y paisajístico relevante. En el lugar ya se identificaron huellas atribuidas a dinosaurios de gran tamaño, hallazgo realizado por otro grupo de investigadores, y también existen estudios geológicos previos sobre la formación de los estratos y las condiciones que favorecen la preservación de restos fósiles. En esta etapa, la investigadora trabajará junto con el doctor Juan Pablo Ariza y la doctora Tatiana Zoya, quienes realizaron sus tesis en la zona y aportan conocimientos en sedimentología, disciplina que estudia los procesos de formación y acumulación de sedimentos.
La paleontóloga señaló que el objetivo es determinar qué otros rastros del pasado pueden encontrarse en el terreno, con la expectativa de hallar huesos fósiles e identificar también invertebrados y plantas fósiles. A partir de esa información, el equipo busca reconstruir la historia geológica del área y ampliar el conocimiento sobre sus características naturales. La investigadora remarcó que el valor del sitio no se limita a los posibles descubrimientos científicos, sino que también incluye el paisaje como recurso para el desarrollo turístico.
Uso turístico y resguardo ambiental
En esa línea, Trotteyn planteó que los resultados de la investigación podrían aportar herramientas para el turismo local. “Si nosotros como científicos podemos ponerle un valor agregado y darle así a la comunidad una herramienta, a lo mejor turística, o que se pueda usar para el turismo, entonces todo este conocimiento científico tiene un valor agregado”, afirmó. La Ciénaga de Huaco es un área natural protegida, por lo que las tareas deberán ajustarse a las disposiciones vigentes para ese territorio y contar con la intervención de la Secretaría de Ambiente de San Juan.
La especialista también subrayó que los bienes naturales estudiados no pertenecen a los investigadores ni a las instituciones académicas, sino a la comunidad. “Nosotros no vamos a, por el momento, extraer nada, no vamos a estudiar nada sin antes comunicarlo”, aseguró. Además, sostuvo que el intercambio con los habitantes será parte del proceso para informar las tareas previstas y conocer sus opiniones antes de avanzar con nuevas etapas de trabajo.
Primera campaña este fin de semana
La primera campaña paleontológica en la Ciénaga de Huaco está prevista para este fin de semana. Antes del inicio de los trabajos de campo, el equipo realizará una reunión con la comunidad de Jáchal el viernes por la mañana. Trotteyn señaló que ese encuentro será el punto de partida de una dinámica de trabajo orientada a mantener informados a los habitantes sobre los avances y resultados del proyecto.
La investigadora cerró con una definición sobre el sentido social de la tarea científica: “Somos unos convencidos que la ciencia si no termina en manos del pueblo, entonces no sirve para nada”. Con esa premisa, el equipo iniciará una etapa de relevamiento en un área protegida cuyo potencial fósil y paisajístico seguirá bajo estudio en las próximas campañas.




