El niño de 5 años que sufrió graves quemaduras con agua hirviendo en su casa de Pocito continúa en recuperación en el Hospital Garrahan, en Buenos Aires. Está internado desde el 12 de septiembre, se encuentra lúcido, respira por sus propios medios y puede conversar con sus padres.
Los médicos ya le realizaron los primeros injertos de piel en las zonas afectadas y ahora evalúan si puede empezar a comer por boca, un paso relevante en la evolución de este tipo de lesiones. Días atrás también lograron retirarle el respirador artificial que necesitaba de forma permanente.
Seguimiento clínico Pese a esos avances, los especialistas mantienen controles estrictos por la magnitud de las quemaduras y el riesgo de infecciones. El pequeño sufrió lesiones en cerca del 50% de su cuerpo, un dato que da cuenta de la complejidad del cuadro y de la necesidad de asistencia especializada.
Cómo ocurrió El accidente ocurrió en la noche del 9 de septiembre en una vivienda del barrio Teresa de Calcuta, en Pocito. Según la reconstrucción conocida hasta el momento, el niño se trepó al carro panchero que usa su familia y un recipiente con agua hirviendo se volcó sobre su cuerpo. Tras el hecho fue trasladado de urgencia al Hospital Rawson y, por la gravedad de las quemaduras, luego derivado al Hospital Garrahan para continuar con atención especializada.
Próximos pasos Desde su llegada al centro pediátrico porteño atravesó distintas intervenciones y permanece acompañado por su familia durante la internación. La evolución de la tolerancia a la alimentación por boca y la respuesta de los injertos serán los indicadores centrales a seguir en los próximos días.




