A poco más de un día del femicidio de Camila Vechiarello en Barreal, su familia sigue reuniendo elementos sobre los últimos contactos que la joven mantuvo antes de ser asesinada. Desde Rosario, Hernán Vechiarello, hermano de la víctima, habló con TELESOL DIARIO y sostuvo que los mensajes finales enviados a la familia presentaban señales que, a su entender, no coincidían con la forma habitual de escribir de su hermana.
El familiar señaló que lo que más llamó la atención fue la última comunicación recibida. Según explicó, advirtió que el contenido y la redacción de esos mensajes no se correspondían con lo que esperaba de Camila Vechiarello. En ese marco, afirmó que “los últimos mensajes fueron terroríficos” y planteó que el teléfono “habría sido utilizado por otra persona”.
Mensajes y sospechas
En otra parte de la entrevista, Hernán Vechiarello dijo: “Lo fuerte es que se hizo pasar por mi hermana y creo que ya estaba hecho lo que sucedió”. También sostuvo que esas comunicaciones posteriores al crimen fueron uno de los elementos que permitieron advertir que algo extraño ocurría en torno de la joven. “Se notaba que ella estaba condicionada por este tipo”, afirmó, al referirse a la persona que mencionó en la charla con el medio sanjuanino.
Consultado sobre el vínculo de Camila Vechiarello con las compañeras de formación en Gendarmería, el hermano dijo que durante su estadía en San Juan la joven había generado un lazo cercano con ellas. “Las chicas la amaban, la amaban. Era una chica que se hizo amar muchísimo en el poco tiempo que estuvo ahí”, expresó. Sin embargo, aclaró que hasta ese momento nadie le había confirmado de manera concreta episodios de violencia previos.
Falta de certezas y contexto institucional
Sobre ese punto, Hernán Vechiarello fue cauto y respondió: “La verdad no sabría decirte con certeza. Nadie habló sobre eso por el momento”. A continuación, insistió con su percepción de que la joven estaba atravesando una situación de condicionamiento en los días previos al crimen. “Se hizo muy fuerte en esta última semana”, dijo, y agregó que las contestaciones que recibía no parecían escritas por ella.
El hermano también habló del estado de la familia y del impacto que dejó la muerte de la joven. La describió como una adolescente de 16 años con una personalidad afectuosa, vinculada con la naturaleza, los animales y la ayuda a otros. “Era una joven hermosa, una nena que con apenas 16 años ya en su corta vida irradió luz por donde iba”, sostuvo. En esa línea, remarcó que el recuerdo familiar no se limita a la tragedia y que la consideran una persona que “valía oro”.
Trámites y próximos pasos
La familia, además, explicó por qué el padre y otro allegado no participarían de la movilización prevista en Barreal. Según indicó Hernán Vechiarello, la prioridad es completar los trámites y regresar cuanto antes con el cuerpo de Camila Vechiarello a Rosario. “No dan los tiempos, nosotros necesitamos tener a mi hermana cuanto antes acá”, manifestó.
Antes de cerrar, el hermano pidió que el caso sirva para revisar situaciones que, según dijo, podrían estar ocurriendo dentro de Gendarmería Nacional. También señaló que Riveros había sido separado del curso una semana antes por bajas calificaciones, dato que sumó al contexto que rodea la investigación. La familia aguarda ahora la continuidad de los trámites y el traslado, mientras persisten las preguntas sobre los mensajes finales y las circunstancias previas al femicidio.




