El comercio atravesó el fin de semana del Día del Niño con un desempeño dispar y una caída interanual del 2,5%, según el informe difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). En San Juan, la mayor actividad se concentró entre el viernes y el sábado, mientras que los días previos mostraron un nivel de movimiento más bajo.
Carlos Iramaín, integrante de la Federación Económica, analizó el panorama en diálogo con Radio Mil15 y sostuvo que el repunte de las últimas jornadas apenas alcanzó para atenuar el retroceso general. “El informe que mandó CAME en estos momentos es una caída interanual del 2,5%, a pesar de que el viernes y sábado se vio muchísima gente. Los días anteriores vinieron tranquilos, el mes de agosto, así que eso ayudó para que se recuperara un poco”, señaló.
Más allá del flujo de clientes, el dato que resume el comportamiento del consumo es el ticket promedio, que se ubicó entre los $40.000 y $45.000. Para Iramaín, se trata de un nivel que se mantiene prácticamente sin cambios y que no alcanza para recomponer la situación del sector.
“El promedio de ticket está reflejado entre los 40 y 45 mil pesos. Nunca termina subiendo, siempre nos manejamos en ese nivel. Ya hemos sacado piso realmente, pero tampoco sube a lo que se necesita”, explicó.
El dirigente también marcó diferencias entre rubros y canales de venta. Según su lectura, los comercios del centro lograron sostener mejor la demanda, mientras que los shoppings y las grandes marcas sintieron con más fuerza la retracción del consumo.
“La mayor caída que tenemos reflejada en estos momentos es en los shopping, porque la gente hoy busca productos más baratos para llegar a fin de mes”, afirmó. En esa línea, agregó que las franquicias y las marcas registraron bajas, mientras otros locales captaron a consumidores que priorizan precios más accesibles.
La búsqueda de alternativas más económicas también quedó asociada al avance de las importaciones. Iramaín señaló que en juguetes, y también en indumentaria, la llegada de productos del exterior a valores más bajos reconfiguró la competencia y presionó sobre la producción local.
“Justamente el mercado se está acomodando con la importación. Mucho de los costos de ello, el producto que viene importado es mucho más barato”, indicó. Esa dinámica, advirtió, deja en una posición delicada al sector nacional.
En ese sentido, contó que conversó con referentes de la Cámara de la Industria del Juguete y describió una coyuntura compleja, con empresas tradicionales que dejaron de operar. “Es una situación muy difícil para el sector del juguete y la producción argentina frente a esto, a la importación que se ha abierto”, sostuvo. También remarcó que hoy un producto puede llegar al domicilio en pocos días y a un precio considerablemente menor.
Con el Día del Niño ya atrás, el comercio empieza a reorientar su agenda hacia las próximas fechas fuertes del calendario, con el Día de la Madre como principal objetivo. “Ahora ya empezamos a través de la Cámara de Comerciantes Unidos a trabajar para el Día de la Madre”, adelantó Iramaín.
Al mismo tiempo, explicó que los negocios ya avanzan con la incorporación de mercadería de la nueva temporada y con la liquidación de stock de invierno. En ese marco, señaló que hay promociones de 2x1 y planes de financiación que, en indumentaria y calzado, llegan hasta 6 cuotas, mientras que en electrónica alcanzan las 12 cuotas.
La necesidad de liquidar también responde, según su análisis, a la corta duración de la temporada invernal. “La temporada de invierno es tan corta y llega tan tarde el invierno que eso hace que el comerciante compre como para tener, y salga a liquidar automáticamente”, explicó.
A ese cuadro se suma el endeudamiento, una de las principales preocupaciones del sector. Iramaín afirmó que muchos comerciantes recurrieron a distintas herramientas para sostener la actividad frente a los costos fijos y la falta de ventas.
“En general, el comercio ya vendió hasta la joya de la abuela como para sostener el negocio y no cerrar sus puertas”, graficó. Entre los gastos que más pesan mencionó los servicios, los impuestos y los alquileres.
“Si hubiera venta no sería un problema. El problema es que cuando no hay venta, aunque no suba nada, sigue siendo caro todo”, remarcó. También señaló que algunos comerciantes tomaron créditos y otros incluso vendieron propiedades o vehículos para continuar operando.
Pese a ese escenario, en la Federación Económica mantienen una mirada positiva sobre el mediano plazo para San Juan. Iramaín volvió a destacar el potencial de la minería como motor de la economía provincial y aseguró que ya empiezan a verse sus efectos.
“La expectativa que nosotros acá en San Juan tenemos es positiva porque estamos esperando justamente, vengo mencionando desde siempre, la minería que va a ser el impulsor de San Juan y ya se empieza a ver reflejado”, concluyó.




