El niño de 5 años que sufrió quemaduras tras un accidente con agua hirviendo en Pocito ya recibe atención en el Hospital Garrahan, en Buenos Aires. La derivación se concretó después de varios días de internación en el Hospital Rawson, donde permaneció bajo seguimiento en terapia pediátrica.
El menor, identificado como S.M., había ingresado al hospital público de San Juan luego del episodio ocurrido en el barrio Teresa Calcuta. Según el parte difundido, las lesiones comprometen tórax, brazos, piernas, cuello y rostro, y fueron clasificadas inicialmente como quemaduras de grado A-AB. Esa evaluación motivó la derivación a un centro pediátrico de mayor complejidad.
El traslado se realizó este sábado mediante un vuelo sanitario, con el paciente estable al momento de la derivación. La llegada al Garrahan abre ahora una nueva etapa de estudios para definir la conducta terapéutica. Entre las alternativas que deberán analizar los médicos figura la posibilidad de un injerto de piel en las zonas afectadas.
Seguimiento clínico El equipo médico deberá monitorear la evolución de las heridas y descartar complicaciones, en especial infecciones, que representan un riesgo relevante en pacientes con quemaduras de esta magnitud. La respuesta al tratamiento inicial y los estudios que se realicen en Buenos Aires serán determinantes para precisar el alcance de la recuperación.
Próximos pasos Por el momento, la información disponible indica que el niño quedó internado en el centro pediátrico nacional para continuar la evaluación especializada. La definición sobre un eventual injerto y la evolución de las lesiones marcarán el curso del tratamiento en los próximos días.




