El endeudamiento de las familias argentinas ya impacta en la vida cotidiana de los barrios y en la actividad de los pequeños comercios, según planteó la economista Delfina Rossi, durante una entrevista con Radio Mil20 en San Juan.
La dirigente sostuvo que el problema expresa una crisis de ingresos más profunda y no un fenómeno aislado del sistema financiero. En ese marco, señaló que la mora y el uso de distintos mecanismos de financiamiento cotidiano alcanzan a hogares que ya no logran cubrir sus obligaciones.
“Está siendo la punta del iceberg de la crisis de ingresos”, afirmó Rossi, al referirse al crecimiento de las dificultades para cumplir con pagos a entidades financieras, billeteras virtuales, supermercados y comercios de electrodomésticos.
La economista explicó que trabaja sobre esta problemática a través del mapa interactivo Mapa de la Deuda.ar, una herramienta que permite observar los niveles de endeudamiento por departamento. Según los datos que mencionó en la entrevista, la tasa de mora del país alcanzó el 19% en agosto.
Presión sobre hogares y comercios
Rossi indicó que la deuda no se limita a los compromisos con bancos o financieras, sino que también se extiende a consumos corrientes y atrasos en cadenas de pago de menor escala. Explicó que, cuando una persona acumula más de 90 días de atraso y empieza a recurrir al fiado en el kiosco o la carnicería del barrio, el problema deja de ser solo individual y pasa a afectar a los comerciantes. En su descripción, ese mecanismo termina deteriorando la capacidad de compra en las localidades y profundizando el malestar social.
La economista también cuestionó que la Cámara de Diputados de la Nación no haya tratado la emergencia en endeudamiento familiar. Según señaló, la situación alcanza a millones de personas que no pueden afrontar sus compromisos económicos y convive con una caída del consumo y de la actividad. “Vemos un gobierno muy ajeno a esto de que los argentinos no puedan llegar a fin de mes”, sostuvo durante la entrevista.
Actividad económica y salarios
Rossi vinculó el problema de la deuda con la baja de la actividad económica, la ausencia de obra pública y el deterioro de los salarios. Si bien reconoció que la inflación bajó, advirtió que esa mejora convive con una caída del consumo y con niveles bajos de inversión bruta de capital. También señaló que el esquema económico se apoya en actividades extractivas y en el ingreso de dólares provenientes del petróleo, el gas y la minería, aunque advirtió que la falta de movimiento interno también genera riesgos para las cuentas públicas.
Al referirse al impacto de la inflación, sostuvo que la pérdida de poder adquisitivo golpea con mayor fuerza a quienes viven al día, incluidos trabajadores de aplicaciones de reparto y transporte. En ese punto, remarcó que la incertidumbre sobre los precios dificulta la organización de los gastos cotidianos y del trabajo diario. “Es muy angustiante”, expresó. Además, planteó que una eventual recuperación debería basarse en acuerdos políticos y sociales que permitan impulsar la producción sin generar nuevas tensiones cambiarias o financieras.
Escenario político
En el tramo final de la entrevista, Rossi fue consultada por el escenario del peronismo ante la posibilidad de que no haya elecciones primarias. Allí señaló que una prioridad debería ser trabajar por la libertad de Cristina Fernández de Kirchner, a quien consideró una figura central para la construcción de alternativas electorales dentro del espacio. También destacó el papel de las organizaciones sindicales, sociales y políticas en la aprobación de la ley de emergencia en discapacidad, como ejemplo de articulación frente al Gobierno nacional. El seguimiento del tema económico quedó abierto a la evolución del consumo, la mora y la discusión legislativa sobre el endeudamiento familiar.




