La suba en las boletas del servicio eléctrico encendió la alarma entre vecinos de Huaco, en el departamento Jáchal, donde comenzaron a llegar facturas por montos que, según los testimonios recogidos, oscilan entre los $232.000 y los $400.000. El reclamo expone una tensión cada vez más visible: la dificultad de sostener el pago de la energía en hogares con ingresos reducidos.
Uno de los vecinos relató que recibió una boleta de $232.000 y que a su madre le llegó otra por $280.000. También aseguró que hay casos de $300.000 y hasta $400.000, cifras que, en la práctica, colocan a muchas familias ante una disyuntiva compleja: destinar buena parte de sus haberes al servicio eléctrico o postergar otras necesidades esenciales.
El planteo adquiere mayor gravedad cuando se observa el impacto sobre jubilados y pensionados. El mismo testimonio indicó que percibe una pensión cercana a los $300.000 y que, aun así, debió enfrentar una factura de $232.000. Esa relación entre ingresos y gasto deja en evidencia el margen mínimo con el que quedan quienes dependen de haberes fijos para cubrir el resto del mes.
“No lo hablo por mí, lo hablo por esas pobres gentes de los jubilados”, remarcó el vecino, al señalar que la situación se vuelve especialmente crítica para adultos mayores que también deben afrontar medicamentos, alimentos y otros gastos básicos. En ese contexto, el costo de la electricidad deja de ser un gasto más y pasa a condicionar de manera directa la economía doméstica.
La preocupación que se instaló en Huaco no se limita al monto puntual de las boletas, sino a sus consecuencias sociales. Cuando el servicio eléctrico absorbe una porción tan alta de los ingresos, el riesgo es que otras necesidades queden relegadas. Por eso, el reclamo local apunta a que la situación sea atendida y se busquen alternativas para los usuarios más vulnerables.
“Es una locura, es una locura lo que ha venido la boleta”, resumió el vecino, al reflejar el malestar que comenzó a extenderse entre los habitantes de la localidad frente a facturas que, según aseguran, resultan prácticamente imposibles de afrontar.




