Romina Salinas denunció públicamente a la empresa Cabral Mayorista tras ser despedida sin justa causa a fines de junio de 2026, cuando su hija tenía siete meses de vida. La trabajadora relató su situación en una entrevista en el programa DQE, emitido por Telesol, donde expuso que la firma no le abonó la indemnización correspondiente, el medio aguinaldo ni la liquidación agravada por maternidad prevista por ley.
Antecedentes del conflicto
Según relató Salinas, el conflicto laboral comenzó luego del nacimiento de su hija en noviembre de 2025. La trabajadora explicó que debió exigir mediante carta documento el reconocimiento de la hora diaria de lactancia y que, posteriormente, fue sometida a traslados reiterados de sucursal. El 30 de junio por la noche recibió un mensaje del área de Recursos Humanos de la empresa que le notificaba su despido. "Me tomó por total sorpresa, la verdad. Nada, pensé que todo se iba a arreglar, que iba a ser de buena fe", expresó Salinas sobre el momento de la cesantía.
La liquidación pendiente
Pese a recibir el telegrama de despido sin causa, la liquidación nunca llegó a manos de la denunciante. Salinas indicó que desde Recursos Humanos postergaron las respuestas argumentando que los propietarios de la firma se encontraban de viaje fuera del país. Al no obtener respuestas favorables, la trabajadora recurrió a una instancia de mediación, en la que la empresa no presentó propuestas de pago y dio por cerrada la vía administrativa, lo que deriva el conflicto a instancia judicial.
Denuncia por registro falso ante ANSES
La situación económica de Salinas se agravó al intentar gestionar la Asignación Universal por Hijo ante la ANSES. El organismo previsional le denegó el beneficio tras constatar, según indicó la denunciante, un registro patronal que no coincide con lo efectivamente cobrado: "Cabral ha declarado que tu liquidación es de tres millones y, sí. Cosa que nunca llegó a mí ese dinero. En ningún momento", denunció Salinas, quien remarcó ser jefa de hogar y única sostén de su hija.
Impacto en sus estudios
La damnificada señaló que la falta de pago le impidió abonar durante dos meses la cuota de la Licenciatura en Gestión de Recursos Humanos, carrera universitaria en la que cursa sus últimas materias. Frente a la falta de acuerdos formales, Salinas cerró su testimonio entre lágrimas: "Siempre intentando estirar lo que más se pueda el proceso, pero yo no puedo más. Realmente estoy desesperada". Datos a seguir: tras el fracaso de la mediación, el reclamo por la indemnización y la liquidación agravada por maternidad quedará en manos de la Justicia laboral.




