Este martes, Cristian Santos habría cumplido 31 años. En una fecha especialmente sensible para su entorno, su madre, Virginia Roquier, volvió a recurrir a las redes sociales para recordarlo y sostener el pedido de respuestas sobre su desaparición, ocurrida el 10 de abril de 2018.
El caso continúa sin resolución y, con el paso del tiempo, la ausencia de definiciones profundiza el impacto sobre la familia. En su publicación, Roquier expresó: “Feliz cumple hijo, ya 31 años…”, una frase que vuelve a poner en evidencia el desgaste emocional que implica sostener una búsqueda prolongada durante ocho años.

Según el registro de la investigación, Cristian tenía 25 años cuando desapareció. Ese día había concurrido al Hospital Rawson para una consulta psicológica y luego salió de su casa. Más tarde, la pesquisa determinó que llegó hasta la Terminal de Ómnibus de San Juan, un dato que marcó el último tramo confirmado de su recorrido.
Cuatro días después, las cámaras de seguridad permitieron establecer que habría abordado un colectivo con destino a Mendoza. Desde entonces, su teléfono permaneció apagado y no volvió a tener contacto con sus familiares, lo que consolidó un escenario de incertidumbre que aún persiste.
A partir de esa pista, Virginia viajó a Mendoza para intentar reconstruir el recorrido de su hijo y sumar información útil para la causa. La búsqueda también se extendió a Neuquén, donde familiares y allegados impulsaron reclamos públicos para exigir datos concretos sobre su paradero.
El paso del tiempo no redujo la demanda de respuestas. Por el contrario, la familia sigue reclamando que aparezcan elementos que permitan esclarecer qué ocurrió con Cristian Santos, en un caso que permanece abierto y sin certezas sobre su destino final.




