A pesar de que se recomienda no compartir el mate, el consumo se mantiene

Pese a la pandemia de coronavirus y la cuarentena general impuesta en el país, la producción y el consumo de yerba se mantiene en “valores similares a 2019”, un año récord para el sector, según el Instituto Nacional de la Yerba Mate.
En diálogo con NA, el subgerente de Marketing de la entidad, Carlos Coppoli, señaló que “al tomar en cuenta las declaraciones juradas de los operadores yerbateros”, se observa que “no hay variaciones significativas en la cantidad de yerba mate que los establecimientos enviaron al mercado en el primer cuatrimestre”.
Indicó que este año “viene mostrando valores de consumo similares a 2019, que fue sí un año récord para el consumo de yerba mate”.
Frente a la pandemia de COVID-19, las autoridades sanitarias recomiendan que en hogares y oficinas no se comparta el mate, un ritual nacional, para así evitar la propagación de la enfermedad.
Sin embargo, este cambio de hábitos no afectó al consumo de yerba mate, de acuerdo a los datos del INYM.
A su vez, Coppoli puntualizó que “entre enero y abril de 2019 se produjeron poco más de 89 millones de kilos de yerba mate y en el mismo período de 2020 poco más de 87 millones”.
Destacó que abril pasado, con más de 24 millones de kilos, se posicionó como “el mejor abril de los últimos diez años”.
Coppoli aseguró que, ante la llegada del coronavirus, el instituto aplicó estrictos protocolos de higiene y seguridad para toda la cadena productiva y evaluó que “el contexto actual dificulta hacer previsiones” de consumo para lo que resta del año.
“La producción se está desarrollando de forma normal, teniendo en cuenta esta nueva realidad”, apuntó.
En ese sentido, sostuvo que el sector yerbatero “siempre estuvo enmarcado como una actividad esencial, al estar dentro de la actividad agropecuaria e industria alimenticia” e insistió en que “desde el primer día, se comenzaron a tomar todos los cuidados para que la yerba mate siga siendo un producto natural y seguro”.
“Se aplicaron todos los protocolos de sanidad dispuestos por las autoridades en las distintas etapas de la cadena productiva: sanitización, distanciamiento social, uso de elementos de seguridad, movilización de recursos humanos indispensables para mantener la producción y la adopción del teletrabajo en todas las actividades posibles”, puntualizó.