Así lo expresó el director de Adicciones de la provincia, Lic. Raúl Ontivero, al hablar sobre el cierre de entidades monovalentes donde se incluye a las comunidades terapéuticas. Resaltó que si esto ocurre se trata de un “abandono”. De todos modos resaltó que en San Juan se va a proteger a las personas.
La Ley de Salud Mental 26657, en su artículo 27 prevé que a partir de 2020 las entidades monovalentes tengan que desaparecer y que esta atención está a cargo de los centros de salud. Esto lleva que a en seis meses se tengan que cerrar, entre otras, todas las comunidades terapéuticas. “La reglamentación de esta ley dice que en seis meses- para el 2020- tienen que ser sustituidos todos los dispositivos de atención monovalentes, por espacios intermedios.”

Agregó que “en esto encontramos dos problemas, estos espacios intermedios no han sido creados, es muy difícil avanzar en el cumplimiento de una ley que ofrece una alternativa cuando esta no existe. Por esto no podemos insistir en que se cierre lo que existe cuando lo que tiene que estar no existe”. Ante el planteo de la norma que indica que tienen que existir los centros de noche afirmó que “los necesitamos, o las casas e medio camino”. En la actualidad muchos de las personas que están en condiciones de ser “externados de las instituciones siguen durmiendo en las comunidades terapéuticas, salen a trabajar y vuelven”.

En ese sentido se preguntó “por qué razón deberíamos privarnos de la internación en comunidades terapéuticas. Esto de internación versus ambulatorio nos lo presentaron como algo “progre”, y es una discusión que la superamos hace muchos años atrás. Esta discusión atrasa al menos 20 años”.

Agrega que “nosotros hicimos un estudio desde lo legal y vimos que hay partes en este tema que las leyes se chocan. Particularmente veo que la ley de Salud Metal más que con otras leyes se choca con la realidad. Cuando a nosotros nos dicen que la persona no tiene que estar internada, que tiene que estar con su familia y vemos contextos familiares terribles, donde en muchos casos no se respetan derechos mínimos. Nos dicen que las personas tienen que ser tratados en los hospitales, estos en este sentido no tienen estructura porque el adicto no es un paciente de cama. El paciente adicto tiene que deambular, es alguien que usa la cama para estar acostado y de ahí en más hará grupos, deportes, por lo que uno se pregunta dónde están esos espacios.

El funcionario considera que se confunde el tema de adicción con salud mental, explica que “cuando surge la ley de Salud Mental era una necesidad, no tanto en San Juan donde tenemos una ley provincial de Salud Mental. De hecho los autores de la ley de salud mental a nivel nacional reconocieron que no conocían la existencia de leyes provinciales previas. De hecho una de las críticas que se le hace a esta ley es que fue poco debatida, ya que las asociaciones de profesionales en adicciones no fueron convocados.” Es por esto que insiste en que “una política pública tiene que responder a una realidad social, no a un planteo teórico o ideológico”.

Agrega que “hoy por ejemplo, las comunidades terapéuticas les dan de comer a chicos que vienen con anemia y malcomidos. Se les brinda salud, hay chicas que han tenido su primer control ginecológico a los quince años en una comunidad terapéutica”.

En las comunidades terapéuticas “a las personas se les brinda educación, capacitación aparte de no estar drogándose. Hoy las comunidades terapéuticas son un soporte social, son una matriz social y familiar, mucho mayor que para lo que fueron creadas”.
Es por esto que “te planteas que en un mundo donde la familia está cada vez más ausente, donde en lo social el adicto en la calle está más desprotegido, donde son cada vez más chicos los adictos y se desaparece el aporte de las instituciones- estatales o no estatales-, eso acá y en la China se llama abandono”.

Sobre el trasfondo de la norma dijo que “algunos pueden aventurar, pero hay un trasfondo que se deja ver en los discursos, que es no hablemos de rehabilitación porque no hay que hacerlo porque la droga es buena. No hay que rehabilitar, hay que enseñarle a los chicos a consumir drogas”. Agrega que “yo tengo 27 años en esto y nunca vi a un adicto consumir bien, en todo caso tiene un tiempo en que consume de manera controlada y luego se le va de las manos.

Por último cerró que “hay situaciones que fundamentan otras, el gobierno de la provincia tiene como concepto la atención de personas en estado de vulnerabilidad sea en adicciones o cualquier situación, es un gobierno que tiene una manera de ver, el no abandonar a la persona que tiene un padecimiento. Es por esto que no es una intención del gobierno de San Juan el abandonar a las personas adictas. De alguna manera está la intención de ayudar a la persona que está en atención terapéutica”.