El especialista hizo un crítico análisis de los resultados de las evaluaciones Pisa y la realidad de la educación argentina. Marcó la necesidad de no dejar de lado materias teóricas que dan sustento a la educación.

La evaluación de las pruebas Pisa pone a la Argentina entre los últimos a nivel de rendimiento, lo que pone en evidencia serias fallas en el sistema educativo vigente. La Argentina quedó en el puesto 63 sobre 77 países evaluados en esta prueba educativa de referencia.
Vale marcar que esta evaluación consideró los conocimientos de lengua, matemáticas y ciencias de los chicos del secundario.
Al evaluar el resultado argentino, el profesor Mario Correa D´amico consideró que “la Argentina abandonó un sistema educativo que durante décadas desde que se crearon las escuelas primarias y secundarias del país, estuvo vigente, que se llamó enciclopedismo”.
Al profundizar afirmó que “la preparación del niño, del joven y el adulto es de carácter integral y adquiere un cúmulo muy importante de conocimientos y en el anterior sistema se podía evaluar con resultados, como el de conseguir un título a nivel intermedio como es el de Maestro Normal Nacional”.
“Los programas, contenidos y planificaciones se elaboraban y diseñaban en la Argentina hasta la década del 70 significaban una cantidad de conocimiento a nivel cuantitativo y cualitativo que le permitían al estudiante asociaciones por si solo para llegar a producciones. Aunque no eran tan técnicas ni científicas, lo eran para el momento en que se vivía”, detalla el profesor Correa D´amico.
A su entender cuándo se ha modernizado el sistema educativo “a través del avance de la ciencia y la técnica, se le han propuesto al joven actividades de carácter práctico que no tienen fundamentaciones teóricas suficientes. El joven trabaja con elementos pero no sabe los fundamentos de los mismos”. Es por ello que afirma que “los procesos psicológicos de evaluaciones no están en el joven, no están los procesos de razonamiento, de elaboraciones, de hipótesis, cada vez son menos”.
En ese sentido, el docente explicó que “las materias prácticas están supliendo un aspecto de las materias teóricas que no lo deben hacer”. Afirma que “las materias prácticas son complementarias a los conceptos teóricos y no deben suplirlos”.
Cuando analiza la posibilidad de un cambio de sentido en esta curva de descenso afirma que “ se tiene que producir una revolución en la educación. Yo le he llamado revolución mercuriana a lo que se tiene que hacer porque los mensajes y los conocimientos deben llegar al momento de la asimilación, no a destiempo. Por esto se llama comprensión e interpretación que tiene un mayor nivel de exigencia. No solo se tienen que conservar contenidos valiosos, como lo eran antaño, sino que el rol del educador debe cambiar, no puede limitarse a las cuatro paredes del aula, debe hacer transferencia al medio y estar en contacto con el mundo real”.
En ese sentido, explica que “esto no significa traer una computadora o un celular al curso sino que se tiene que dimensionar como estos recursos son útiles para insertarse en el medio social, científico, técnico, comunitario, vicencial, familiar, todos los postulados que hacen la formación integral del joven, sino estamos atomizando al saber”.
En esto tiene que ver mucho con la concepción pedagógica que se aplicó en el país. “Desde hace 20 atrás, la concepción de la ciencia de la educación ha llegado a atomizar el saber, en detrimento de una metodología fundante. Es decir, se ha dado cabida a una multiplicidad de profesiones y actividades que han ingresado al sistema educativo pero sin los recaudos que la ciencia pedagógica determina”.
En ese sentido remarca que en materia educativa, en el país “hemos perdido rigor y esto no significa exigirle al alumno cada día más o proponerle al alumno una serie de instancias que al alumno le hagan alcanzar el objetivo sino significa darle al alumno herramientas y conocimientos que son basales y de los cuales no se puede eludir y dejar de lado”.
El profesor Correa D´amico afirmó que “los chicos tienen que volver a los libros, la lectura de una computadora, de un celular, no es solo parcial sino que daña la vista. Además tiene factores psicológicos de asimilación del aprendizaje que no son positivos en el tiempo. La lectura sobre el papel tiene una ventaja fundamental porque es natural. El libro nunca se va a eliminar, por más que lo ponga en la computadora no puedo estar leyendo en la PC 5 o 10 horas, pero si lo puedo hacer en el papel”.