El sábado será la definición y el equipo argentino ya piso tierra neozelandesa para enfrentar al mejor equipo del mundo: Los Crusaders. Hay esperanzas entre los argentinos.

Jaguares llegó a Christchurch para jugar la histórica final del Super Rugby con la moral alta.
“No es imposible. Venimos acá a ganar, no a ver qué pasa. Tenemos con qué y sabemos cómo”, advirtió su ex capitán Agustín Creevy de cara al duelo del sábado con los Crusaders neozelandeses.

“Crusaders es el mejor equipo del torneo y lo ha demostrado pero no hay imposibles en el deporte, ni en una final, donde trabaja mucho la cabeza y las presiones. Más allá de las virtudes de cada uno, la diferencia va a estar en la cabeza. Sabemos que es difícil, pero estamos convencidos y somos conscientes de a qué venimos”, añadió el hooker de la franquicia argentina.

Agustín Creevy ha participado en doce de esos encuentros.

“Enfrentar a las franquicias de Nueva Zelanda es especial. Son los equipos a los que mirábamos y seguíamos cuando arrancamos en este torneo. Hoy nos da mucha satisfacción enfrentarlos porque lo hacemos de igual a igual y entramos a la cancha a ganarles”, afirmó.
“Podés ganar o perder, pero hoy estamos a la altura de los equipos de este país, cuando los enfrentamos sabemos que lo hacemos de igual a igual. Eso habla del crecimiento del equipo en el juego y en lo mental. Siempre se respeta mucho a los equipos de Nueva Zelanda, pero no lo vemos como un imposible. Las finales son 50 y 50, y seguramente el del sábado será un gran partido”, añadió.

Creevy está en Jaguares desde su comienzo en 2016, siendo capitán las dos primeras temporadas, antes de pasarle el testigo en 2018 a Pablo Matera y en 2019 a Jero de la Fuente.

“Sabíamos que iba a llegar la oportunidad de estar en una final del Super Rugby. Tal vez, pensé que íbamos a tardar un poco más en lograrlo. Llegamos acá porque hubo una maduración de todos los que componemos Jaguares. Antes entrábamos a la cancha a ver qué pasaba y hoy somos conscientes que se pueden ganar todos los partidos. Cada año fuimos aprendiendo y madurando”, explicó.