Inversiones en Brasil ofrecen estabilidad, rápida capitalización y buen rendimiento

Refugio para ahorristas

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El mercado inmobiliario de Brasil atrae capitales argentinos, convirtiéndose rápidamente en una de las economías de América Latina más interesantes para invertir.

En nuestro país los inversores siempre consideraron al sector inmobiliario como una alternativa más que viable contemplando que “invertir en ladrillos es apostar a lo seguro”. Pero la incertidumbre durante los últimos años ganó también en terreno en el segmento, a partir que el estado también comenzó a avanzar sobre el mercado inmobiliario con diferentes medidas.


Buscando además de seguridad alto rendimiento en dólares, las inversiones inmobiliarias comenzaron a ser una opción válida y en particular Brasil que comenzó a tener como características de mercado, estabilidad y buen rendimiento.
Según los economistas, “Brasil se está convirtiendo rápidamente en una de las economías de América Latina más deseadas para invertir”.
El gobierno brasileño está trabajando en políticas activas para animar a compradores extranjeros a que inviertan en el mercado inmobiliario de ese país, terminando en un proceso de compra sin restricciones y muy directo para los inversores extranjeros.
Según los especialistas, las inversiones inmobiliarias resultan cada más interesantes para los argentinos en primer lugar porque cualquiera puede comprar casa en Brasil, al margen de si es residente o no. La única restricción está relacionada con la ubicación de las viviendas, si están en territorio rústico o en fronteras con otros países dónde solo ahí sí, pueden comprar los residentes en Brasil.
Las inversiones tienen además opciones impositivas muy atractivas, que llegan en algunos casos por ejemplo al 0% de impuestos o reducciones más que ventajosa, para los no residentes.
Además, todas las viviendas se venden en base a propiedad absoluta, lo que significa que el comprador será propietario 100% de la tierra que adquiera.
La política de precios y el mercado inmobiliario brasileño particularmente, es estable y con mucho consumo interno, haciendo que las inversiones se puedan capitalizar un 30% en solo 2 años.
Por lo general, quienes encaran estas inversiones lo hacen de la mano de algún “local”, es decir un profesional brasileño que allane y genere los contactos, y formas de trabajo necesarias para tener éxito y no perder ni tiempo ni dinero, ya sea en la compra como en la posterior venta del inmueble que en caso de estas ubicado en zonas turísticas puede estar a cargo de algún profesional especializándose en desarrollos vacacionales, tanto en ventas y alquileres con administración general in situ. Bombinhas y Mariscal son lugares con una variedad de productos que aseguran rapidez y resultados.
Incluso hay proyectos inmobiliarios con excelentes ubicaciones que ofrecen una renta asegurada en dólares de hasta 7% anual, descontando todos los gastos anuales, impuestos y expensas lo que significa, en bruto, de más del 10% anual.